COPA LIBERTADORES: EL ASCENSO TIENE RAZÓN DE SER

Foto: Prensa River Plate / Prensa Boca Juniors

Por: Marcelo Patroncini

Corría mayo de 2020 y todos los argentinos estaban totalmente encerrados, bajo una cuarentena prácticamente estricta, observando cuantos programas de televisión hubiese para pasar el tiempo. En uno de ellos, en TyC Sports, Leonardo Farinella, afirmó que «los clubes de ascenso no tenían razón de ser». Y, nuevamente, los números le dieron un revés al ex periodista de Olé.

Teniendo en cuenta las dos semifinales de Copa Libertadores que se jugaron esta semana, tanto River Plate como Boca Juniors pusieron en cancha (entre titulares y suplentes) un total de 21 jugadores argentinos de los cuales, más de la mitad, surgieron o tuvieron un vínculo con el fútbol de ascenso.

El Millonario contó diez compatriotas de los 15 que utilizó Marcelo Gallardo frente al Palmeiras. Cinco de ellos se formaron en otras categorías, donde los flashes no llegan tanto como en la elite. Franco Armani, debutó en Ferrocarril Oeste y brilló en Deportivo Merlo para luego empezar a brillar en Colombia. Ignacio Fernández contó con un feliz paso por Temperley, Matías Suárez fue clave en Belgrano de Córdoba cuando jugaba en la B Nacional y Enzo Pérez ascendió a Primera con Godoy Cruz después de probar suerte en Deportivo Maipú de Mendoza. A ello se le sumó el caso de Milton Casco que hizo sus primeras armas en una liga entrerriana defendiendo la pilcha del Club Atlético María Grande.

La historia del Xeneize, también corrió por el mismo rumbo. Miguel Ángel Russo tuvo dentro del verde césped a 14 protagonistas de los cuales 11 nacieron en Argentina y 6 pasaron por el ascenso. Esteban Andrada hizo inferiroes en San Martín de Mendoza y allí aprendió el oficio aunque estuvo muy cerca de colgar los guantes. Lisandro López jugó en segunda división con Chacarita Juniors y, su compañero del fondo, Carlos Izquierdoz, fue una pieza clave en Atlanta donde mostró sus condiciones. Franco Soldano, que salió de Unión de Sunchales, luego fue parte del Tatengue que trepó a Primera División. Y, en la complementaria, dos de los tres profesionales que ingresaron buscando torcer la historia ante el Santos, contaron con mucha historia en categorías menores. Julio Buffarini, jugó casi seis años en Talleres de Córdoba, Atlético Tucumán, y Ferrocarril Oeste. Por otro lado Ramón Ábila ha sido un trotamundos de diversos clubes ya que se formó en su querido Instituto de Córdoba pero también fue parte de Huracán, Sarmiento de Junín y Deportivo Morón.

Pasó el año pero las palabras que duelen, suelen dejar heridas que no cierran tan pronto. De 21 argentinos en semifinal de Copa Libertadores, once salieron del ascenso que una vez más dejó en claro que «tiene razón de ser» en contraste con aquella fatídica frase de mayo de 2020 que pronunció Farinella para todo el país y con un micrófono en mano.