UAI URQUIZA 3 – ARGENTINO DE QUILMES 3: HAY MATE Y RECOMPENSA

Por: Marcelo Patroncini

Jugó un partidazo y, encima, lo hizo con los oídos puestos en Villa Soldati. El Mate perdía, lo empató, ganaba, y terminó igualando 3 a 3 con el Furgón para meterse de lleno en el Reducido por el segundo ascenso a la Primera Nacional gracias, también, al tropiezo de Los Andes ante Sacachispas.

Lluvia de goles y diluvio universal en Villa Lynch. UAI Urquiza le hizo frente a un Argentino de Quilmes que ha tenido una reválida formidable jugándole de igual a igual a muchos, e incluso, marcando una notable superioridad con otros rivales.

Joan Gaona abrió la cuenta para el dueño de casa a los 7 minutos pero, no terminaban de festejar los universitarios que el zaguero, Diego Molina, ya emparejaba la chapa para los de La Barranca. Ese arranque prometía muchísimo, el Milrayitas festejaba el gol del conjunto de Alejandro Riveros pero después se preocupaba cuando igualaban los de Pedro Monzón.

Hubo que esperar hasta la media hora del capítulo inicial para que UAI Urquiza pudiese anotarse otra vez en el score. El eterno Ezequiel Vidal clavaba el 2 a 1 aunque, otra vez, en un parpadeo, Argentino de Quilmes volvía a llevar agua para su molino con el tanto de Fabricio Acosta. Los de Lomas de Zamora, no ganaban en tranquilidad mientras repartían unidades ante el Lila en Soldati.

El Mate, se adelantó en la chapa bajo un diluvio con un tanto muy festejado de Julián Vivas aunque, antes de irse al descanso, Carlos Battigelli estampó la parda para el Furgón. La tranquilidad para los del sur del Gran Buenos Aires llegó cuando, en la complementaria, cuando ya ni ellos ni los universitaros tenían más cartuchos, llegaron las buenas noticias por parte de Sacachispas.

La derrota de Los Andes y el punto rescatado en Villa Lynch le permitió a Argentino de Quilmes meterse en los playoffs para el segundo ascenso a la Primera Nacional. El 3 a 3 decoró una actuación formidable del conjunto de Monzón que no la tuvo para nada fácil ante UAI Urquiza aunque, dejó en claro, que supo levantarse cada vez que le tocó besar la lona.