ESTUDIANTES 1 – PLATENSE 1: PARA CORTÁRSELAS CON TISSERA

Foto: @caplatense

Por: Marcelo Patroncini

El Calamar ganaba y se aseguraba un lugar en las finales por el primer ascenso a la elite del fútbol argentino. El triunfo parcial, gracias a un mano a mano de Matías Tissera, se hizo añicos cuando, a los 48 minutos de la segunda parte, Juan Pablo Ruíz Gómez de tiro libre selló el 1 a 1 para un Pincha que necesitará de milagros matemáticos para conseguir ese objetivo inicial.

Fue una final anticipada, como muchas de las que ya se jugaron en esta zona. Estudiantes asumió el protagonismo, generó las más claras, pero se fue al descanso abajo en el tanteador. Platense, que tenía el resultado en su favor, padeció con la expulsión por doble amarilla de Stéfano Callegari, aguantó todo lo que pudo, pero trastabilló en la agonía del pleito.

Se midieron demasiado. La visita probó en el arranque con dos tiros del ex Huracán, Mauro Bogado. El dueño de casa respondió mejor con un disparo de Enzo Acosta que salvó el otrora Racing, Jorge de Olivera. Más tarde, Francisco González Metilli, reventó el palo diestro del guardameta misionero. Parecía que el elenco de Mauricio Gigante dominaría todo el pleito pero el Marrón reaccionó. Callegari cabaceó y, entre Rodrigo Saracho y el travesaño, se lo negaron a los de Juan Manuel Llop. Y cuando todo parecía emparejarse, el club de Vicente López pegó en un momento clave.

Iban 40 del primer tiempo, Fernando Evangelista no despejó, perdió la marca, y Tissera, mano a mano, puso el 1 a 0 en favor del Calamar. De hecho, los del «Chocho» pudieron ampliar antes de marchar a los camarines pero Ignacio Schor se quedó con las ganas en un remate de antología. Y en la complementaria, lo ya mencionado, la doble amarilla a Callegari y el dominio total del conjunto albinegro. Impecable el ingreso de Gastón Verón que tuvo a maltraer a De Olivera, hasta que, recién a los 48 minutos de la segunda parte, llegó el empate definitivo gracias a un tiro libre de Ruíz Gómez que sorprendió a todos.

Estudiantes, que debía ganar por ser local y para mantener mejores chances respecto a sus contrincantes, rescató un punto en la agonía que, ante lo malo, tuvo su costado positivo. Platense, con la derrota de Agropecuario y el 1 a 1 en Caseros, quedó en lo más alto de su grupo sabiendo que si el domingo derrota a Temperley, jugará las finales por el primer ascenso a la elite, el lugar por ese lugar que le correspondía y que sueña con volver a tenerlo hace dos décadas.