HUNGRÍA 2 – ISLANDIA 1: CORRIDA CAMBIARIA EN EUROPA

Foto: @DiarioOle

Por: Marcelo Patroncini

Los Magiares Mágicos se metieron por segunda vez consecutiva en la Eurocopa en un final no apto para cardíacos. Los dirigidos por el italiano, Marco Rossi, perdían ante los Vikingos en Budapest y el sueño de jugar el torneo más grande por países del viejo continente se hacía añicos. Pero, en un parpadeo, los locales lo dieron vuelta y con el 2 a 1 lograron el último boleto para el grupo donde ya esperaban Portugal, Francia y Alemania.

Será sin dudas una de las zonas más complicadas de la Euro 2021 pero a Hungría no le importa en lo más mínimo. Rodeado de campeones, el conjunto que logró la heróica en el Puskás Arena dejó en claro que no se achicará ante ninguna circunstancia. Islandia, de un último lustro inolvidable, dejó pasar otra chance de seguir topándose con los mejores.

A los 10 minutos del primer tiempo, el equipo del sueco, Erik Hamren, abrió la cuenta a través de un tiro libre de Gylfi Sigurdsson que le venció las manos a Peter Gulacsi. El gran arquero que brilla en la Bundesliga, intentó atenazar la caprichosa pero se le escurrió de sus guantes y, a pesar de los malabares, la tuvo que ir a buscar adentro. Los Magiares Mágicos, sabiéndose en su domicilio y con el reloj por delante, salió a buscar desesperadamente, como mínimo, la parda.

Hannes Halldórson se tornó en figura tapándole de todo a Adám Szalai y a Adam Nagy. Rossi, probaba con cambios ofensivos, veía como el vuelo rumbo a la Eurocopa despegaba sin ellos pero la defensa de Islandia se abroquelaba a la perfección con un libreto sumamente conocido por los Vikingos. Todo parecía perdido para Hungría hasta que llego la verdadera magia en el Puskás.

A los 43 minutos de la segunda parte, en la agonía del encuentro, Loic Nego aprovechó un manojo de piernas en el área visitante y estampó el empate que despertaba la ilusión del dueño de casa y dejaba un halo de desazón en su contricante. Los nórdicos, volvieron a adelantar líneas, y lo pagaron carísimo. Porque si bien lo pudieron ganaron cuando iban 46 cuando Gulacsi salvó como pudo su cueva y, en el rebote, Jon Bodhvarsson sacudió contra el arco sin fortuna, también lo perdieron en esa misma jugada desde que Roland Sallai capturó el esférico, descargó para David Siger, y este finalmente con Dominik Szoboszlai. Una de las grande promesas del fútbol mundial tomó la lanza en su propio campo, con la redonda dominada encaró, dejó rivales en el camino, y desde la medialuna castigó para meterla contra la base del palo izquierdo. Locura total en Budapest.

Islandia, rendida, sin ánimo, tendida en el verde césped, vio como pasó de ser parte de la Eurocopa 2021 a resignarse con observar los juegos por TV. Hungría, en esa corrida, cambió la historia y el estado de ánimo de muchos. Lo perdía 1 a 0, lo ganó 2 a 1, y se metió en el certamen de selecciones más apasionante del viejo continente.