PRIMERA NACIONAL: ALGUIEN SALDRÁ PERDIENDO

Por: Marcelo Patroncini

La segunda división del fútbol argentino no se ha puesto de acuerdo aún y, el comienzo que estaba previsto para el fin de semana pasado, aún no presentó una fecha exacta para el retorno. Si bien el hermetismo reina y las ideas que se barajan son extraoficiales, la realidad a la hora de tomar una decisión en Viamonte 1366 será firme: difícilmente exista la unanimidad.

A «Don Julio» le gustaba que las elecciones terminen siempre cien a cero. Claro que Grondona era presidente de una Asociación del Fútbol Argentino en épocas donde las redes sociales no jugaban como lo hacen hoy en día. Y mucho menos, el ex vice de FIFA en Suiza, condujo las riendas del deporte más atrapante de todos en épocas de pandemia.

Partiendo de la base psicológica que los seres humanos tienden a no ser conformistas, cualquier opción que definan será para queja de algunos. Incluso, si hoy mismo anuncian que el campeonato se reanuda el 21 de noviembre con las nueve fechas restantes y el reglamento aprobado hasta marzo del presente año. Allí, uno de los primeros en quejarse será San Martín de Tucumán que, a pesar de continuar siendo líder, perderá terreno con un equipo diezmado y un duro revés en los tribunales.

La quita de los descensos también ha sido motivo de queja por parte del hincha. Más aún cuando los bocetos que se deslizaron desde diversos sectores le daban la posibilidad de pelear por un ascenso a la elite del fútbol argentino incluso hasta a quienes marchaban últimos en sus grupos. Y, en las últimas horas, el formato que trascendió de 16 equipos en zona campeonato, también puso el grito en el cielo por haber decidido que el corte sea allí y no antes o después.

Lo cierto es que, dilatar el inicio o la finalización de una categoría por aspectos que no sean sanitarios, sólo causará más problemas. Habrá hinchas felices y otros tristes, muchos estarán de acuerdo y otros no olvidarán más lo sucedido. Se juega como se vive, suelen decir. Y, en estas circunstancias ajenas a lo deportivo, no es momento de culpas sino de tomar una decisión firme sabiendo que alguien saldrá perdiendo.