RUGBY: EL INOLVIDABLE EMPATE FRENTE A LOS ALL BLACKS

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Por: Javier Dispaldro

La tarde del 2 de noviembre de 1985, en el estadio de Ferro Carril Oeste, Los Pumas conseguían un histórico empate 21-21 frente a los poderosos All Blacks. Hugo Porta, el emblemático apertura y capitán del equipo albiceleste, a través de 4 penales y 3 drops convirtió todos los puntos de Argentina.

Pasaron 35 años de esa memorable jornada en que la Selección Argentina de Rugby consiguió empatar a Nueva Zelanda y a punto estuvo de engrandecer la hazaña si recordamos que el encuentro finalizó con un knock-on cometido por Ernesto Ure cuando el scrum albiceleste ingresaba al in-goal visitante.

En la primera mitad, los All Blacks fueron una máquina que se llevó por delante la oposición intentada por el conjunto argentino. La capacidad de los neozelandeses para desnivelar con los backs le permitieron dominar con amplitud el período inicial, segmento en el cual apoyaron con tries aunque su pateador Kieran Crowley no estuvo certero acertando solo una conversión. Los tres penales convertidos por Hugo Porta dejaron el marcador 18-9 al finalizar la etapa, una diferencia exigua de acuerdo a la abrumadora superioridad de la visita durante esos cuarenta minutos de la contienda.

Una virtud que siempre se resaltó de Los Pumas es la tenacidad y el corazón inquebrantable, esa actitud indomable de los argentinos afloró en la segunda parte del encuentro. Los conducidos Rodolfo O’ Reilly mostraron agallas y osadía, mejoraron en la marca, resolvieron los problemas padecidos con el scrum en el primer tiempo y contaron con enorme destreza de Hugo Porta para convertir tres drops para igualar en 18 cuando promediaba la etapa final. Los argentinos haciendo retroceder a los de negro en un scrum a cinco metros sintetizaban estado anímico de ese momento.  

Con un penal producido cobrado tras un tackle alto del goleador de la tarde, los insulares se adelantaron nuevamente en la chapa, sin embargo, el propio Hugo Porta se tomó revancha convirtiendo otro desde la mitad de la cancha luego de ser víctima de trompada. Con el marcador 21-21 quedaron algunas jugadas que podrían haber cambiado el resultado como el penal de Crowley que pegó en un palo de la hache o el error de Ernesto Ure al levantarse del scrum cuando los argentinos estaban a punto de concretar el try-penal que les hubiera dado el triunfo.

La realidad es que el test match entre Los Pumas y All Blacks finalizó igualado y esa tarde en Caballito, con las tribunas colmadas, se escribió una de las páginas gloriosas que nutre a la rica historia del rugby argentino.