DE BARILOCHE AL MUNDO

El fútbol es un deporte que evoluciona permanentemente. Adentro y fuera de la cancha. Hay trabajos invisibles, que se hacen en silencio y que sus frutos se ven a largo plazo. La evolución tecnológica provocó un impacto profundo en implementaciones de recursos para el juego como, por ejemplo, el VAR; pero también en el modo de conocer las capacidades de los jugadores, tanto de los profesionales o de aquellos que anhelan llegar a serlo.

Hace varias décadas en cada comienzo de año se esperaban los anuncios de las pruebas que se iban a realizar en las instituciones de todo el país. Las concurrencias de los primeros días siempre solían ser multitudinarias (hasta el tiempo actual), sobre todo en los clubes más populares. Muchas de esos entrenamientos se realizan a puertas abiertas, y a veces sin límite de participantes. Pero las redes sociales (también los teléfonos celulares) provocaron otro cambio radical: la convocatoria empezó a tener un alcance masivo.

Los captadores de esas promesas son oro puro para las instituciones. Se dice que las Divisiones Juveniles forman el tesoro más sagrado para los clubes, por eso muchos dirigentes apuestan al futuro.

Están los clubes como Boca juniors, River Plate, Newell´s, Argentinos Juniors, Vélez Sarsfield, Rosario Central, Talleres de Córdoba, Lanús, por citar algunos, que tuvieron frutos concretos. Pero detrás de cada nombre institucional están las personas que trabajaron en silencio y que, muchas veces, son desvaloradas: Jorge Griffa, Ramón Maddoni, Fernando Batista, entre miles y miles.

En Bariloche funciona actualmente CB5, una escuela de alto rendimiento coordinada por Cristian Baldrich, exjugador profesional con pasado en Independiente, Mallorca (B) y Rangers Football Club. El entrenador, además de su proyecto, es Manager de Estudiantes Unidos de dicha ciudad. También cumple la función de captador en clubes de la Primera Nacional, como Nueva Chicago, Ferrocarril Oeste y Estudiantes. En la Primera B tiene un convenio Colegiales. En la última categoría del fútbol argentina mantiene un vínculo con Central Ballester, club en el que fue director técnico. Y también hay un proyecto a corto plazo para empezar a ser vidriera del Inter de Milán, nexo que llegará por intermedio de Javier Zanetti.

Baldrich contó cuáles son los objetivos para el 2021: «En primer lugar, deseo que todos tengamos salud, que podamos volver todos a la normalidad. Con respecto a mi escuela de alto rendimiento, quiero que se fortalezca con jóvenes que tengan el anhelo de capacitarse, formarse y prepararse para cumplir sus sueños en clubes de nivel profesional de Buenos Aires y de otras provincias».

También contó qué significa ser captador de talentos: «En CB5 se trabaja con mucha honestidad y desempeño, y en pos de un bien común para los clubes. Estoy muy agradecido con las autoridades del Complejo Cerro Otto por confiar en mi proyecto. Tengo la misión de tener el ojo justo para poder determinar la capacidad de los jugadores. Y eso es lo que les presento a los clubes. Y muchas instituciones me consultan porque saben que trabajo en esta función desde hace varios años. Tengo muy buena relación la gente de Boca Juniors, Newell´s y Argentinos Juniors; en el ascenso con Jorge Barrios, quien me dio la posibilidad de ser el nexo con su querido Pincha de Caseros; también con dirigentes de Nueva Chicago, Guadalajara (tercera división de España), entre otros. Y autoridades del fútbol argentino como Claudio Tapia y Albino Valentini. Y es una alegría saber que un amigo, Javier Zanetti, con quien jugué en las Inferiores de Independiente, haya confiado en mi persona para el Inter de Milán».

Cristian Baldrich es uno de los tantos captadores que recorren el país para buscar futuras estrellas. En su escuela CB5, cuenta con jugadores que fueron recomendados a diferentes instituciones del país como, por ejemplo, Nicolás Gho, Mariano Cimbaro, Augusto Di Miro, Ramiro González, Franco Campos y Nehuén Vera (Club Puerto Moreno); Valentín Fillipo, Santiago Galván, Ezequiel Pascal y Gabriel Sepulveda (Estudiantes Unidos de Barioche); Mariano Cimbaro (Cruz del Sur); Gustavo Bonilla, Mariano Penepil, Lucca De Santi, Máximo Mora y Bianca Baez.

De los mencionados, Penepil y De Santi son jugadores de Ferrocarril Oeste y Sarmiento de Junín, y eligieron ser parte de CB5. Por otra parte, Baez se sumará al plantel de Primera División del fútbol femenino del Club Atlético Estudiantes.

El fútbol de Bariloche está en crecimiento, y el nexo entre CB5 y los clubes de todo el país será un factor determinante para potenciar el nivel.

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