FÓRMULA 1: UN NUEVO DILEMA, EL NUEVO REGLAMENTO DE MOTORIZACIÓN

Gentileza: MotorSport.com

Lamentablemente para los fanáticos de la Fórmula 1 la categoría está tocando fondo y de la peor forma: muy a pesar de una leve remontada en asistentes de las carreras en 2019 con respecto a años anteriores de ésta fatídica era, como también teniendo otro causante de la debacle en el COVID-19, la cruda realidad es que la categoría hace mas de una década y media que no tiene la espectacularidad, el deseo y la pasión que poseía en pares anteriores.

Un gran responsable de la situación que atraviesa la máxima definitivamente es el reglamento que rige sobre los monoplazas. Básicamente una computadora con volante y dentro de esos reglajes está incluido el tipo de motor que deben usar los coches.

Volviendo en el tiempo, pasaron distintos tipos de modificaciones estructurales de ese corazón que lleva un Formula 1 pero el más importante se dio en 1996 cuando se fijó un solo tipo de motor para cada temporada. Hasta 2005, los 10 cilindros en V reinaron y luego fueron los V8 hasta 2014. En la era actual, la híbrida los V6 1.6 turbo alimentados con la unidad eléctrica MGU-K son los que potencian a los monoplazas actuales.

Éstos últimos particularmente siempre estuvieron en el ojo de la tormenta comenzando con el fanatismo fierrero amante de los motores a combustión, pasando por los mencionados reglajes de la FIA a la dominancia entera por parte de Mercedes. Nunca terminaron de convencer ni a los hinchas, pasando por los directores técnicos ni mucho menos a los pilotos, rememorando frase de Vettel luego de una rotura en su Ferrari donde expresó la famosa frase ‘Que vuelvan los V10’.

Lo cierto es que la F1 tomó la decisión de hacer cambios menores en la reglamentación hasta 2025, modificando la Unidad Eléctrica para que en 2026 se cambie por completo la especificación. Pero, para disgusto de muchos, siguen con la alternativa de abaratar costos, algo que en Red Bull caló tan hondo amagando a retirarse en un par de años. Definitivamente la categoría está en picada libre hacia un ‘suicidio deportivo’ que puede culminar con una fusión con su homónima ‘E’.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*