SPEZIA 2 – FIORENTINA 2: NO POR MUCHO MADRUGAR, AMANECE MÁS TEMPRANO

Foto: @acffiorentina

Por: Marcelo Patroncini

Con dos goles en los primeros cuatro minutos, el Viola se dejó estar en la Liguria y terminó cediendo semejante ventaja ante el dueño de casa que rescató un valioso 2 a 2. Los Aguiluchos se recuperaron de un soñoliento arranque, emparejaron no sólo la chapa, y cortaron una racha de dos duras derrotas al hilo.

Cuando todo empezaba en el Dino Manuzzi, el argentino, Germán Pezzella conectó de cabeza un tiro de esquina para colgar la pelota del ángulo superior derecho de un Ivan Provedel que nada pudo hacer para bajar semejante testazo. Fiorentina se ponía en ventaja y, rápidamente, le propinaría otro duro chachetazo al Spezia.

No terminaban de recomponerse del flojo inicio que, los locales, fueron a buscarla al fondo de su cueva nuevamente. Iban apenas 4 minutos cuando el español, Pol Lirola, desbordó por derecha, mandó un buscapié que cruzó todo el área chica y, por detrás de todos, Cristian Biraghi castigó con firmeza para estampar el 2 a 0 en favor de la escuadra de Florencia.

Madrugaba la Fiorentina sin imaginarse que, después, eran ellos quienes iban a quedarse sin poder sostener una brecha bastante positiva. Pasada la media hora del primer capítulo, el uruguayo, Martín Cáceres, pifió en un corte y le dejó la caprichosa servida a Daniele Verde que se metió solito dentro del área grande y no perdonó a Bartlomej Dragowski para descontar con bastante hilo en el carretel por delante. Spezia sentía que tenía a tiro a un rival que parecía haberlo noqueado de movida.

En la complementaria, los locales fueron superiores al Viola. Diego Farías se perdió el empate en un contragolpe que tenía toda la pinta de ser letal. Más allá de ello, el brasilero tuvo revancha y, a quince para el final, aprovechó que la visita no supo cómo rechazar una pelota venenosa para clavar la parda definitiva.

Spezia, con el intrépido francés, MBala Nzola, pudo ganarlo sobre el epílogo pero debió conformarse con un 2 a 2 que tuvo, de todos modos, un sabor a triunfo. Pensar que Fiorentina lo ganaba desde bien temprano pero, el refrán, se hizo presente en la Liguria. Y no por mucho madrugar, amanece más temprano.