ITALIA 1 – PAÍSES BAJOS 1: UN EMPATE QUE AGRADECIÓ POLONIA

Foto: UEFA

Por: Marcelo Patroncini

Era, sin dudas, uno de los partidos más esperados de este miércoles de superacción en la Liga de las Naciones de Europa. En Bérgamo, la Azzurra se medía con la Naranja Mecánica y ambos iban en búsqueda de la cima del grupo. Sin embargo, el 1 a 1, sólo lo celebró Polonia que, tras golear a Bosnia-Herzegovina, quedó puntero en soledad.

Los Países Bajos volvieron a sumar una nueva fecha sin triunfos. Su coach, Frank de Boer, ya había afirmado que en algún momento las alegrías iban a llegar ya que ese mismo grupo de jugadores había realizado un gran 2018 y 2019. No obstante, una vez más, el tren pasó para Los Tulipanes y ellos no se subieron. Italia mereció mejor suerte en su casa y debió conformarse con la igualdad en el norte.

Por cómo arrancaron ambos seleccionados, y sumado a ello, su potencial, parecía que se vería un partidazo en casa del Atalanta. Apenas unos segundos de iniciado, Lorenzo Pellegrini exigió de manera sublime a Jasper Cillessen dejando en claro que los de Roberto Mancini querían repetir aquella victoria tal como la habían conseguido, a principios de septiembre, en Ámsterdam.

Cuando parecía que los Países Bajos le encontraban el ritmo a la noche tana, el dueño de casa le propinó un cachetazo de esos que duelen. Nicolo Barella le metió un pase magistral a Pellegrini que, frente al arquero, esta vez corrió con mejor suerte y estampó el 1 a 0. Claro que, la alegría, duraría muy poco.

Ciro Immóbile se perdió el segundo, y al rato, los holandeses lograron salir del asedio consiguiendo la parda. Donny van de Beek encontró un rebote, tras un remate del hombre que milita en el fútbol de Francia, Memphis Depay, y castigó contras los piolines de Gianluigi Donnarumma que nada pudo hacer cuando recién se jugaban 24 minutos del primer tiempo.

La Naranja Mecánica tuvo valentía en el norte tano pero de a poco fue perdiendo color. Luuk de Jong pudo darle la victoria a los de Frank de Boer así como también, los guantes de Cillessen, le ahogaron el festejo a Leonardo Spinazzola y a Danilo D´Ambrosio cuando iban 39 del capítulo inicial. Hasta ese entonces, Polonia, y los amantes del balompié, sumamente agradecidos por el show.

La complementaria entró en un pozo. Depay contó con una oportunidad sin lograr vulnerar a Donnarumma. Promediando el capítulo final, Hans Hateboer cometió un grosero error y le sirvió el triunfo a Immóbile aunque, el atacante de la Lazio, disparó al cuerpo del guardameta para quedarse con las ganas de su tanto en Bérgamo.

El reloj y los deseos de sendas escuadras fueron de la mano directo al empate. Países Bajos, con una nueva parda, quedó prácticamente obligada a ganar todo lo que se le viene y esperar otros resultados para soñar con llegar a la final de la Liga de Naciones de Europa tal como sucedió en la edición inicial. Italia, sufrió el 1 a 1 que lo dejó sin punta. Y de todo esto, el único agradecido ha sido Polonia.