TIGRE 1 – BOLÍVAR 1: DEJÁ QUE YO LO «MARCOS»

Foto: @ATBDigital

El Matador ganaba en Victoria y se ilusionaba con dar pelea hasta el final en la zona de grupos de la Copa Libertadores. Sin embargo, en un grosero error de su arquero, Gonzalo Marinelli, llegó el empate de la Academia por intermedio del ex Fénix, Marcos Riquelme. El 1 a 1 no conformó a ninguno pero el pleito fue un verdadero partidazo en el José Dellagiovanna.

Cambiante, para cualquiera, con más pasión que fútbol. Tigre no pudo ganarlo porque falló pero también porque enfrente tuvo al arquero de Bolívar, Javier Rojas, una de las figuras excluyentes e indiscutidas de la primaveral tarde argentina. Lo cierto es que el reparto de unidades le sentó bien tanto a Guaraní como a Palmeiras que lo han visto concentrados y por TV.

Los de Néstor Gorosito arrancaron mejor con un lindo remate rasante de Juan Ignacio Cavallaro que desactivó el guradameta bolivano revolcándose en el césped contra su palo derecho. No tardó en responder la escuadra del ex DT de Racing y Banfield, Claudio Vivas. Riquelme, otro de los emblemas del conjunto del altiplano, sacó un hermoso tiro a colocar que se estrelló contra el palo izquierdo de la cueva local.

Cuando Bolívar parecía merecer algo más que su oponente, Tigre encontró la apertura del marcador. Un misíl de Facundo Giacopuzzi encontró los guantes de Rojas que dejó corto el rebote para que, Pablo Magnín, refuerzo de lujo en Victoria, pudiese empujar la caprichosa al fondo del arco.

Pero el 1 a 0 duró poco y el empate fue justo. Sacando un intento de Agustín Cardozo, el resto le correspondió al elenco celeste que vistió de rosado en el José Dellagiovanna. El travesaño le negó la igualdad a Erwin Saavedra, más tarde el arquero del Matador le tapó un mano a mano a Leonardo Vaca y, a diez del final, Marinelli quiso salir jugando con los pies fuera del área, la pelota rebotó en Riquelme que fue a marcarlo con hambre de gol, y la terminó metiendo en la cueva para emparejar el score.

Bolívar, cerró la etapa inicial con una mejor imagen y arrancó la complementaria de igual forma. Iban algunos segundos del capítulo final cuando el español, Álvaro Rey, probó a colocar y careció de puntería por muy poco. Más tarde, Riquelme, intrépido quiso dibujar una palomita después de superar al arquero pero no consiguió lo que buscaba. Y, con el reloj jugándole en contra a ambos, Tigre mostró una mejor actitud en la media hora decisiva.

A los 25 minutos Melivilo le metió un centro perfecto a Magnín buscó vulnerar a Rojas y encontró la notable respuesta del arquero mandándola al córner. En la jugada siguiente, el ex Sarmiento de Junín, volvió a tenerlo de cabeza pero el guardameta de la Academia tuvo la mejor atajada del certamen, del año, y de la década para sacarla del ángulo. Los de «Pipo» no se daban por vencidos hasta que en tiempo de descuento, un testazo del otrora Ferro, Enzo Díaz, dio en el brazo de Luis Gutiérrez y Roberto Tobar sancionó un penal en favor del dueño de casa.

Los pies de Magnín, las manos de Rojas, y el palo izquierdo de Bolívar dejaron las cosas como estaban en Victoria. Tigre se lamentó a más no poder tras ese remate desafortunado desde los doce pasos. Y el 1 a 1 en un verdadro partidazo fue para poner en un Marcos, como Riquelme, que fue, junto al otro goleador de la noche y al guardameta visitante, el trío de estrellas que tuvo otra hermosa contienda de Copa Libertadores.

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