MILAN 2 – BOLOGNA 0: PERO ZLATAN SIEMPRE ESTÁ

Por: Marcelo Patroncini

Le faltan algunos días para cumplir 39 años pero demostró una vez más estar intacto y ser clave en un durísimo partido de Serie A. No es ya la MLS de Estados Unidos, es el Calcio al cual él decidió regresar para llenar de alegría los corazones del Rossoneri. Y, en el debut de la temporada, con un puñado de espectadores en las tribunas del Giuseppe Meazza, Zlatan Ibrahimovic metió el doblete con el cual los hombres de Stéfano Pioli vencieron por 2 a 0 a los Rojiazules de la Emilia-Romaña.

Bologna tuvo dos tramos para destacar en el partido pero el resto fue todo del Milan. La escuadra de Sinisa Mihajlovic dominó en el arranque, cuando le dio más de un susto al dueño de casa, y sobre el final cuando, en verdad, el resultado ya estaba prácticamente puesto en el norte de Italia gracias a la clase del astro de Suecia.

Al minuto de juego la visita pudo abrir la cuenta. Un error en salida de los hombres de Pioli le regaló la pelota a Roberto Soriano quien, con un derechazo, algo apretado por los defensores rivales, despintó el caño derecho de la arco defendido por Gianluigi Donnarumma. El Rossoblú apretaba en la salida y no dejaba brillar, justamente, al Rossoneri.

Milan, con el reloj ya avanzado, recuperó la pelota y empezó a arrinconar al oponente. Antes del cuarto de hora tanto Ibrahimovic como Hakan Calhanoglu tuvieron su chance pero carecieron de puntería. El sueco, hamacándose y buscando el palo más lejano de Lukasz Skorupski. El turco, en contrapartida, con un zapatazo que corrió la misma suerte pero desde afuera del rectángulo mayor.

El dueño de casa iba y el Bologna sufría. Skorupski dejó cortó un despeje tras centro de Zlatan y, de manera increíble, Ismael Bennacer la mandó por arriba del travesaño cuando tenía que simplemente soplarla para clavar el 1 a 0. Sin embargo, ese tanto no tardó en llegar puesto a que el lungo delantero nórdico se posicionó ya como nueve de área y cabeceó un hermoso centro de Theo Hernández para estampar el 1 a 0 a los 34 minutos del primer tiempo.

En la complementaria, el Rossoneri no aminoró la marcha. Al contrario, el ingreso de Alexis Saelemaekers potenció la misma. El jovencito belga asistió a Zlatan en los instantes iniciales para que el ex Ajax de Holanda pudiese sacar un bombazo que desactivó, como pudo, un Skorupski a quien seguramente le quedaron doliendo las manos por un buen rato.

Bologna, que no encontraba el rumbo, lo perdió por completo a los 4 minutos de la segunda parte. Riccardo Orsolini, sin necesidad alguna, derribó a Bennacer dentro del área y Federico La Penna sanción «La Penna» máxima a favor del Milan en el Giuseppe Meazza. Claramente, Ibrahimovic se encargó de ejecutarla con un disparo completamente inatajable que ponía cifras definitivas en la Lombardía.

El resultado podía calmar un poco las aguas del local pero los de Pioli siguieron yendo al frente. El sueco tuvo el tercero en una jugada masgistral donde esquivó a Skorupski pero remató exigido y se fue desviado. A la media hora lo tuvo el francés, Hernández, aunque el terrible misíl halló la respuesta providencial del guardameta que la mandó al tiro de esquina. Los Rojiazules respondieron en el cuarto de hora final, seguramente muy tarde para querer meterse en el juego, y ahí creció la imagen de Donnarumma. Así también, la escuadra de Mihajlovic careció de fortuna puesto a que, a los 41, pudo descontar pero el palo se lo negó al ex Racing, Federico Santander, y, en el rebote, Lorenzo de Silvestri no podrá dormir por algunos días cada vez que sea el replay de cómo se comió el gol prácticamente abajo del arco.

La noche otoñal de la Lombardía se apagó para el Bologna con la expulsión de Mitchel Dijks y una derrota por la cual deberá trabajar bastante para llegar con otra imagen al duelo del lunes próximo frente al Parma. En contrapartida, Milan ganó 2 a 0 y empezó la temporada 2020/21 con el pie derecho, soñando recuperar ese brillo que ha ido perdiendo en manos de la Juventus durante esta década. Al menos Zlatan Ibrahimovic es el abanderado de esa ilusión.