JORGE WILSTERMANN: LA LÍNEA AÉREA QUE CERRÓ Y DEJÓ UN LEGADO HISTÓRICO

Foto: @OptaJavier

En la fecha de regreso de la Copa Libertadores de América, Vermouth Deportivo ha optado por contar el origen de algunos nombres de instituciones que suelen mencionarse como sí, pero sin detenerse en los motivos por los cuáles decidieron llamarlas de esa manera. Así como se publicó la historia del Colo Colo, pasamos a explicarles quién ha sido Jorge Wilstermann.

El fútbol no siempre se ha utilizado como método educativo pero claramente puede servir para ello. Este club, conocido como el «Aviador», fue fundado un 24 de noviembre de 1949 en Cochabamba, una de las ciudades más emblemáticas de Bolivia. El origen del «Rojo» se produjo cuando empleados de la línea, Lloyd Aéreo Boliviano, decidieron construir un lugar donde recrearse.

Aquella primavera de finales de década, se fundó el Club Deportivo y Cultural LAB, donde se practicaba tenis y ajedrez además del fútbol. Sin embargo, en 1953, y por una propuesta de la comisión directiva, la institución pasó a llamarse Jorge Wilstermann en homenaje al primer piloto civil que tuvo el suelo y los cielos bolivianos.

Nacido justamente en Cochabamba, este aviador descendiente de alemanes, se sumó a las filas del Lloyd Aéreo que, desde 1925, era la segunda empresa de América del Sur en tener aviones propios, después de la creación de Avianca en Colombia. Cabe destacar, por ejemplo, que Aerolíneas Argentinas apareció un cuarto de siglo más tarde, y la conocida LAN lo hizo en 1929.

Wilstermann fue no sólo el primer piloto comercial de Bolivia sino que también condujo aviones de guerra. Participó de la Guerra del Chaco, un conflicto bélico de la década del treinta, entre su país y el vecino Paraguay. Sin embargo, su pasión de surcar los cielos, duró poco ya que un accidente a bordo de un trimotor le costó la vida al igual que a dos mecánicos, y nueve pilotos.

El aeropuerto internacional de Cochabamba lleva su nombre en homenaje. Y así también lo decidieron 50 empleados de Lloyd Aéreo Boliviano que formaban parte de la comisión directiva de aquél club fundado en 1949. Más allá de eso, su legado ha perdurado a pesar que «LAB» dejó de volar en 2010 y, a pesar de intentar reflotar la empresa, jamás lo han conseguido.

El fútbol, se encargó de dejar en lo más alto el nombre del querido Jorge Wilstermann, un héroe nacional para Bolivia pero también un hombre que trabajó incansablemente para el desarrollo de un país y de un continente que empezaba a ver las luces del siglo XX. Hoy, con el escudo siendo un emblema, cada vez que el Rojo sale a la cancha, se recuerda al Aviador. Y así, su gente, también siente que está despegando hacia un futuro soñado.

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