EDITORIAL: ¡GUARDIOLA! MIRÁ QUE MESSI TE CIERRA EL CULÉ

Foto: EFE

Por: Marcelo Patroncini

Guarda con lo que te diga la prensa porque no siempre es cierto. Guardiola con eso porque por un punto de rating o diez seguidores en alguna red social, aquellos que deberían informar hacen todo lo contrario. Pero claro que también eso sucede, queridos lectores, porque hacerse eco de una noticia que no es tal es hacerle el juego a los colegas que gracias a su credibilidad crecen en fama y audiencia. Lionel Messi, hoy podemos afirmar, que no se va del Barcelona.

Nadie discute que «La Pulga» estaba molesto. No existe deportista en el globo terráqueo que no juegue para ganar y, mucho menos, un hombre como el rosarino acostumbrado a levantar trofeos todos los años. Si a ello se le sumaba el cruce que tuvo el argentino con Eric Abidal, secretario técnico de la entidad Blaugrana, el 8 a 2 que le propinó el Bayern Múnich en cuartos de final de la Champions League, y la posible salida de Luis Suárez, todo podía indicar que había cortocircuitos por doquier entre el santafesino y la institución catalana.

Pero de ahí a llenar páginas, sitios web, horas y horas de televisión dejando de lado problemas mucho mayores a nivel mundial para decir que Messi se iba del Barcelona, hay un abismo demencial digno de un periodismo en decadencia. Que se va a Inglaterra, que lo quieren en Alemania, que en Francia podría jugar en el PSG. Algunos arriesgaron que podía ir al Leeds de Marcelo Bielsa, otros dijeron que ya estaba todo acordado con el Manchester City, no faltó quien lo vincule al Gigante de Baviera, y hasta hubo una caravana para que se digne en volver a Newell´s.

En estas semanas aparecieron los famosos periodistas con fuentes. «De alguien muy pero muy cercano a La Pulga, les digo que» podía ser una frase de cabecera. No faltaba el fanfarrón que dijese: «lo conozco a Lionel y estoy convencido». Incluso había colegas que parecía más del FBI o de la KGB en la Guerra Fría y, por poco, no dijeron que pincharon la conversación entre el rosarino y Pep Guardiola.

Horas enteras de programas dedicadas al capitán de la Selección Argentina. Consejeros, amigos de un amigo que les contó una cosa, visionarios que hasta con cierto afán de ser famosos jugaron al enigmático publicando mensajes del estilo: «Atención a las próximas horas, no vaya a ser cosa que Messi…». Desde lo periodístico, y con total objetividad, vergonzoso por donde se lo mire.

Hay una guerra interna por la primicia, por ser mejor que el otro, por tener el contacto más certero. Y así se pierden valores importantísimo de una de las profesiones más hermosas que hay en este mundo. La gente también los elige porque prefieren una mentira al silencio, cosa que no comparto. Nos han preguntado por Lionel y respondimos siempre que no sabíamos qué pasaba. Nos habrán tildado de amateur, o de desinformados, pero nos pareció lo más sano. Y lo cierto es que hoy, Messi les cerró el Culé a más de uno.