FÓRMULA 1: EL CHUECO RECLAMA EL CUARTO TÍTULO EN MONZA CON UN GRAN GESTO DE SU COMPAÑERO

Gentileza: https://cochesclasicosdehoy.com/

La séptima temporada de la máxima no sería una más para Juan Manuel Fangio, ese gran piloto y mecánico oriundo de Balcarce que supo lidiar y vencer en cuanta categoría de la época se le cruzara desde el TC hasta competencias de monoplazas europeas previas al surgimiento de la Formula 1.

Pero dejaremos de recorrer la excelsa carrera del ‘Maestro’ para otra ocasión y centrarnos en un hecho puntual que tocó de lleno el legado de uno de los más grandes corredores que el automovilismo supo dar.

Corría el año 1956 y se avecinaba la última del calendario en Monza, el templo de la velocidad que por aquel entonces contaba con diez mil kilómetros de pura aceleración. Fangio aventajaba a Peter Collins -su compañero de equipo, esta vez en Ferrari- por ocho puntos. En aquellos tiempos se sumaba puntos también por hacer la vuelta rápida al total del conseguido en la carrera pero aún así, lo que tenía que hacer Juan Manuel era asegurar un lugar en el podio.

Parecía algo bastante accesible debido a las habilidades del argentino, aunque el mayor problema era la parte mecánica donde la Ferrari se la veía con muchos fallos, sobre todo en la parte de la dirección. Con este pronóstico, el ‘Chueco’ sobrepuso su voluntad al mal desempeño del equipo de don Enzo logrando la pole.

En la carrera, el joven británico Stirling Moss dominó con relativa facilidad, seguido de Luigi Musso, otro corredor del cavallino. Por entonces se usaba el cambio de pilotos en las entradas a boxes dependiendo de la ocasión, por lo que la Scudería quería que Musso le cediera el monoplaza a Fangio luego de su abandono por fallas en la dirección, negándose el primero debido a su obsesión por ganar el GP de casa.

Lo jamás pensado ocurrió, Collins, el perseguidor del argentino, le donó su coche logrando Fangio el segundo puesto de la carrera, el cuarto campeonato y la muestra de deportividad más importante que se haya mostrado en la Formula 1 hasta nuestros días.

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