GIMNASIA LA PLATA: CATALDI Y UN VIAJE INTERMINABLE HASTA LA PAZ

Foto: @gimnasiaoficial

Juan Cataldi, sobrino de Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, no era tenido en cuenta por Diego Armando Maradona y por eso mismo abrochó su llegada al Bolivar de La Paz donde tendrá la oportunidad de disputar la Copa Libertadores de América bajo las órdenes del argentino, Claudio Vivas. Sin embargo, el joven mediocampista cuyo pase aún le corresponde al Lobo, tuvo un viaje tan largo como épico para llegar a la capital de Bolivia.

Fue subcampeón de la Copa Argentina con Gimnasia y Esgrima La Plata en 2018 y parecía pedir pista en el primer equipo Tripero. En aquél certamen, donde los de 60 y 118 estuvieron cerca de levantar el ansiado trofeo, disputó dos encuentros en los triunfos frente a Olimpo de Bahía Blanca y Sportivo Belgrano. El mediocampista era titular en la escuadra comandada por Pedro Troglio.

Con la pilcha del Lobo también disputó cuatro contiendas en el torneo de la Superliga. Estuvo en la derrota ante Banfield, San Martín de San Juan y River, así como también en la victoria frente a Boca Juniors en el Bosque. Sin embargo, en 2019, no tuvo continuidad y tanto los representantes como el club apostaron a buscarle un nuevo rumbo. Así llegó la Academia del altiplano en búsqueda de sus servicios.

En La Paz lo esperaban para la rúbrica del contrato pero jamás imaginaron el periplo que debió hacer el futbolista para llegar a la casa del Bolivar. Sin aviones en Argentina así como tampoco en Bolivia debido a la pandemia del coronavirus, Cataldi viajó vía terrestre desde La Plata hasta llegar a Oruro. Sí, dos mil quinientos kilómetros en automóvil para quedarse estancados en una ciudad plagada de protestas y bloqueos al tránsito.

Más allá de todos los permisos, papeles, documentación, hisopados y demás, el joven mediocampista arbitró los medios para poder salir del bloqueo de una ciudad de Oruro estallada por cuestiones políticas. Cinco días estancado en dicho sitio le bastaron para conseguir que la dirigencia de la Academia pudiese fletar una avioneta chárter que lo levante allí y lo traslade hasta su sede.

Así, en un viaje que en condiciones normales se haría en cinco horas incluyendo la escala aeronáutica en Santa Cruz de la Sierra, Cataldi le puso una semana, algo así como 33 veces más de lo que realmente le hubiese demandado. Por suerte la prueba de covid-19 le dio negativo y, finalmente, el sobrino de los mellizos Barros Schelotto, quedó listo para sumarse al desafío de un Bolívar que en Copa Libertadores comparte grupo con Palmeiras, Guaraní, y con Tigre. Eso sí… en menos de un mes tendrá que volver a la Argentina para medirse en Victoria con el Matador.

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