PSG 0 – BAYERN MUNICH 1: COMAN, QUE INVITA EL CAMPEÓN

Por: Nicolás Ziccardi

Bayern Munich venció a Paris Saint-Germain y se consagró Campeón de la UEFA Champions League por sexta vez en su historia. Los Bávaros dominaron la Final de principio a fin y consumaron su escueta diferencia con el cabezazo del francés Kingsley Coman. PSG, que tuvo más de una clara para convertir, no estuvo a la altura de un equipo que coronó con 11 victorias en 11 partidos.

El Estadio da Luz de Lisboa fue escenario de una Final de Champions League verdaderamente histórica. Los cambios de formato que obligó la pandemia terminó enfrentando en Portugal al Paris Saint-Germain contra el Bayern Munich; los Parisinos tenían el tan anhelado debut en la instancia mientras que los Bávaros se metían en el top tres de equipos con más finales jugadas.

La primera mitad fue muy intensa, ambos hicieron de la prolijidad un culto y el resultado fue un espectáculo vistoso más allá de la irregular presencia en las áreas. En este contexto fue Bayern Munich quien mejor hizo las cosas, manteniendo las riendas del juego y metiendo muchos futbolistas en campo rival.

Pero PSG tenía un libreto bien estudiado que tardó poco en dar frutos, los franceses apostaron a los balones largos para intentar aprovechar la explosión de sus atacantes. Así fue como Kylian Mbappé pisó el área con peligro en dos oportunidades, antes de habilitar por vértice izquierdo el ingreso al área de Neymar; el brasilero quedó de cara a Neuer pero el espectacular arquero le ganó en el mano a mano, reponiéndose a tiempo para bloquear también el rebote.


Y Bayern respondió con otra todavía más nítida: Robert Lewandowski transformó el agua en vino girando en plena área rival y sacando el shot mordido que estrelló contra el hierro derecho de Navas.

Pero los Parisinos supieron opacar a su rival durante un tramo de la etapa inicial, dónde también pudieron romper el cero con la conducción de Neymar que Ángel Di María terminó definiendo, de derecha, apenas desviado al larguero de Neuer.

Los Bávaros recuperaron la manija en el cuarto de hora final, allí donde Keylor Navas desactivó el cabezazo a quemarropa de Lewandowski. La última fue para PSG, Mbappé recuperó en puertas del área y jugó la pared con Herrera; la joya francesa quedó con todo el arco a su disposición pero definió de primera al peor lugar posible, allí donde estaba Manuel Neuer.

Ya en el complemento el partido perdió fuego, Bayern Munich mantuvo su espíritu pero PSG se pinchó. Y en la constancia los Bávaros encontrar el gol, a los trece, con un ataque profundo por derecha de Gnabry que Thomas Müller rebotó en plena área para Joshua Kimmich; el marcador de punta (¿Se lo puede considerar marcador de punta?) cambió la orientación del ataque con el perfecto centro que ubicó solito en el área chica a Kingsley Coman, quien de cabeza la colocó bien lejos de Navas.

La más dolorosa ley del ex para los Parisinos, el surgido de PSG rompió el molde y le dio crédito a Hans-Dieter Flick, quien lo incluyó como cambio para este partido.

El gol rompió todo para Paris Saint-Germain, que no solo no recuperó la intensidad de la primera mitad sino que además sufrió el apagón de sus figuras, Neymar y Mbappé no aparecieron, más allá de la aceitada defensa rival.

Di María fue quien mantuvo los indicios de vértigo, incluso habilitó a Marquinhos en otra salvada de Neuer, pero terminó reemplazado por un Tuchel que pateó el tablero sin éxito. Bayern tuvo minutos furiosos tras el gol y alguna que otra muy nítida para liquidar, pero el score no se movió.

PSG quemó las naves en el adicionado pero no hubo remedio, al ingresado Choup-Moting le faltó hambre y olfato para intentar definir dos que le pasaron por delante de sus narices.

Ganó Bayern Munich, merecidísimo título para un equipo que ganó los 11 partidos que disputó en la competencia con 43 goles a favor y 8 en contra. Goleó a 7-2 a Tottenham, 6-0 a Estrella Roja, le ganó el global 7-1 a Chelsea y metió el histórico 8-2 contra Barcelona.

En su final número 11 los Bávaros consiguieron su sexta Orejona e igualaron a Liverpool en el podio del palmarés histórico, solo superados por Real Madrid y Milan. Además tuvieron al goleador de la competencia, la máquina de convertir, Robert Lewandowski.

Otra vez será para PSG, que deberá seguir soñando con la Champions. Olympique de Marsella se mantiene como el único francés en levantar el codiciado trofeo europeo.

Los laureles son Bávaros, una vez más. Una generación dorada para el Fútbol Alemán que sigue escribiendo la historia.

Y que realmente regaló un torneo con fútbol de altísimo nivel. Más que merecido.