ESTUDIANTES DE LA PLATA: ¡FELICES 115 AÑOS, PINCHA!

Foto: @EdelpOficial

Campeón del mundo en 1968, de América en cuatro oportunidades, y de Argentina en cinco. Dueños de una de las escuelas de fútbol más emblemáticas del globo terráqueo. Mística, 1 y 57, raíces y semillero. De Osvaldo Zubeldía a Carlos Bilardo, Verón padre e hijo, y cuántas maravillas más para un club nacido un 4 de agosto de 1905 que hoy celebra sus primeros 115 años de vida.

Los fundados surgieron de su eterno rival, de la otra mitad de la ciudad de las diagonales. Ofuscados con algunas decisiones de la dirigencia de Gimnasia y Esgrima, un grupo de muchachos decidió crear el Club Atlético Estudiantes de La Plata en el local de la zapatería «Nueva York».

Por aquél entonces, en ese 1905, aprecían instituciones como Boca, Independiente, el Chelsea de Inglaterra, el Sevilla de España o Colón de Santa Fe. Un mes antes de la creación del Pincharrata, Noruega se independizaba de Suecia. Nacía Christian Dior, Jean-Paul Sartre, y Greta Garbo.

En lo estrictamente deportivo, no tuvo que esperar mucho para asentarse en su casa. En 1907 inauguró el estadio Jorge Luis Hirschi, famosamente conocido como 1 y 57. En 1913 consiguió su primer título en la era amateur lo cual, también, lo convirtió en el primer club platense en conseguir una estrella para la ciudad.

Formó parte de los 18 equipos que dieron vida al primer campeonato profesional de AFA en 1931. Lentamente, Estudiantes de La Plata le golpeaba la puerta a los cincos grandes que dominaban el escenario aunque ellos sabían escoltar a River, Boca, Racing, San Lorenzo e Independiente en la década del treinta.

Con su mística, la sangre Pincharrata, aparecieron los Ricardo Infante y Manuel Pelegrina, ídolos de las primeras luces. Años más tarde, Miguel Ignomiriello se hizo cargo de unas inferiores que produjeron materia prima de nivel internacional. El que terminaba de pulir las piezas era el eterno, Osvaldo Zubeldía.

Campeón del Metropolitano de 1967, el año siguiente fue dorado por donde se lo mire. Estudiantes de La Plata fue campeón de la Copa Libertadores y, más tarde, de la Europeo-Sudameriana ante el Manchester United en Old Trafford. Inglaterra se rendía a los pies de un León sudamericano que rugía bien fuerte en el viejo continente.

América sería Pincharrata en tres años consecutivos. Los trofeos de 1968, 1969 y 1970 quedaron para siempre en las vitrinas de uno de los clubes más grandes del país. Ya en la década del ochenta llegaron los logros locales y, más tarde, una debacle deportiva lo llevó al descenso por segunda vez en su historia.

Sin embargo, en la temporada 1994/95 del Nacional B, Estudiantes de La Plata recuperó la mística, la escuela, la pasión por los colores. Allí con un equipazo inolvidable logró regresar a Primera División para convertirse en animador indiscutido durante el nuevo milenio. La vuelva olímpica se repetía en 2006 y el regreso de Juan Sebastián Verón acomodaba muchas piezas en un club que volvía a lustrar su brillo internacional.

Una goleada inolvidable ante Gimnasia La Plata, una nueva Libertadores, más títulos y el regreso a 1 y 57, hicieron del Pincharrata un emblema no sólo de la República Argentina sino también del mundo entero. Porque más allá de los logros que obtuvieron, ganaron un respeto y un lugar en la historia rica del fútbol argentino.

Nacidos de una separación con el Lobo aquél 4 de agosto de 1905, Estudiantes de La Plata supo hacer su propio camino y, en los números, demostrar que el alumno superó al maetro. Poco les importó no ser el club más viejo de la ciudad cuando la fama a nivel internacional reconocía a los Verón, a Bilardo, a Zubeldía. Sobran los motivos para los festejos en este nuevo aniversario. ¡Felices 115 años, Pincha!

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