INGLATERRA: EL DERBI DE MANCHESTER

Foto: @ExpertReviews

La ciudad de Manchester es una urbe del noroeste de Inglaterra con alrededor de medio millón de habitantes, que junto con su zona metropolitana reúne a una población de aproximadamente tres millones de personas. Aunque desde el siglo XVI alcanzó relevancia por su industria textil, no fue hasta la Revolución Industrial en la segunda mitad del s.XVIII que vivió su época de mayor esplendor en base al algodón. En 1940 sufrió serios bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y en las últimas décadas está experimentando una renovación del centro urbano en contraste con su pasado industrial, que dejó atrás tras las reconversiones de los años 70 y 80. También hay que destacar su escena musical: The Smiths, Joy Division, The Stone Roses y Oasis. Pero esta ciudad, está dividida entre el rojo del United y el azul celeste del City. Bienvenidos al derbi de Manchester.

El Manchester United fue fundado en 1878 bajo el nombre de Newton Heath con uniforme verde y oro, pero no fue hasta 1902 que cambió su denominación por la actual y su color al rojo. En 1908 fue campeón de la First Division por primera vez, hecho que repetiría en 1911 (la primera temporada que disputó completa en Old Trafford). Este equipo era comandado por Billy Meredith, un minero galés procedente de su eterno rival tras destapar una trama de corrupción en el City en 1905. Su caso es único, ya que es una leyenda para los dos clubes al retirarse a los 49 años en los Cityzens. Para muestra un botón: entre ambos clubes le pagaron la inscripción de su tumba, tras fallecer en el fatídico 1958.

Los `diablos rojos´ vivieron épocas de vacas flacas en los años siguientes, ya que en la década de los 30 estuvieron a punto de descender a la tercera categoría. Pero en la década posterior llegó un gran golpe de timón. Tras el bombardeo en 1941 por la Luftwaffe alemana de Old Trafford tuvieron que jugar en la casa de su eterno rival, en Maine Road. Sin embargo, la buena noticia llegó con el fichaje en 1945 de un ex jugador del Liverpool y de los `Sky Blues´ para el puesto de DT: Matt Busby. Con él y su eterno asistente Jimmy Murphy, ambos en el cargo hasta 1971, se consiguieron cinco títulos ligueros y la Copa de Europa de 1968. Sin embargo justo en la mitad de su estancia en Manchester lo impensable ocurrió: el desastre de Múnich.

El equipo de los Busby Babes era un magnífico combinado de futbolistas locales que acababa de ser campeón de Inglaterra en 1957 y buscaban terminar con la supremacía de los `merengues´ en la Copa de Europa. Tras un durísimo partido en Belgrado contra el Estrella Roja, que les situó en semifinales de la principal competición continental, debieron hacer escala en la capital bávara para repostar, antes de regresar a Inglaterra. Viajaron en un vuelo chárter, contratado de manera excepcional para reducir el tiempo de vuelo y para mayor comodidad. Los pilotos, tras varios problemas a la hora de despegar y presionados por llegar lo antes posible a Manchester para jugar el siguiente partido de la First Division, decidieron despegar. A las 15:04 del 6 de febrero de 1958, el avión se estrelló apenas a unos metros de la pista de despegue. Ocho jugadores fallecieron, siete en el acto y el capitán y gran estrella de esa generación de excepcionales futbolistas, Duncan Edwards, 15 días después en un hospital muniqués. Pese a las heridas sufridas, tanto Matt Busby como Bobby Charlton lograron sobrevivir.

Tras la tragedia sufrida tocaba reconstruir ese equipo y para ello fue capital Jimmy Murphy, que no había viajado a la capital yugoslava, al tener que dirigir a Gales en la eliminatoria que le clasificó por primera y única vez para la Copa del Mundo, la de Suecia 1958. Logró concretar los fichajes necesarios para completar la plantilla en tiempo récord y conseguir que Bobby Charlton regresara a los terrenos de juego, tras el dolor emocional causado por la muerte de sus compañeros. Ese mismo año el club llegó de manera sorprendente a la final de la FA Cup, donde cayó ante el Bolton Wanderers en Wembley.

La temporada siguiente ya con el legendario manager escocés recuperado de sus heridas, se empezó a armar un nuevo United, comandado por los supervivientes de Múnich Bobby Charlton y Bill Foulkes. Los comienzos no fueron fáciles, pero tras los fichajes de Denis Law y George Best los `Red Devils´, empezaron a poner los cimientos de lo que sería la primera gran conquista europea para un club inglés, la Copa de Europa de 1968, ante el Benfica, precisamente en la casa de los `Tres Leones´. La primera Copa Intercontinental, sin embargo, debió esperar, tras caer a doble partido con el Estudiantes de la Plata, tras ser incapaces de derrotar a los de Osvaldo Zubeldía ni en La Bombonera ni en el «Teatro de los Sueños».

Los setenta y la primera mitad de los 80 fue una época de gran inestabilidad, hasta que volvieron a recurrir a un escocés ganador para el banquillo: Alex Ferguson, que venía de llevar al Aberdeen a unos éxitos jamás imaginados. Con él se lograron, trece Premier Leagues y dos Ligas de Campeones, además de haber construido tanto un gran equipo, comandado por gente muy identificada con los colores, como Roy Keane, Paul Scholes, Ryan Giggs, David Beckham o los hermanos Neville, como un reconocidísimo club, que estuvo en la vanguardia mundial en términos de marketing.

Repasando el paso de Sir Alex por Old Trafford, conviene recordar el triplete conseguido en 1999, con la histórica remontada en Barcelona sobre el Bayern de Múnich y la tan simbólica victoria en Moscú (medio siglo después del accidente en Alemania) ante el Chelsea por penales. De hecho tras su marcha, volvió la sequía tanto en la antigua Copa de Europa como en la Premier. La historia de éxitos de los `diablos rojos´, tiene un fácil resumen, ya que a excepción de los dos primeros campeonatos ligueros, las restantes grandes conquistas (18 Ligas y 3 Copas de Europa), llegaron bajo la dirección o de Sir Matt Busby o de Sir Alex Ferguson.

Su rival ciudadano fue fundado poco después (en 1880) como St. Mark´s, para luego denominarse Ardwick AFC y ya a partir de 1894 Manchester City. Su trayectoria hasta 2008 ha sido mucho menos exitosa que la de sus vecinos, ya que los celestes previamente a su compra por el Abu Dhabi United Group habían conquistado dos Ligas, otras tantas Copas de la Liga, 4 FA Cups, tres Supercopas y la Recopa de Europa de 1970.

Los `Sky Blues´ han sido históricamente un clásico de la First Division, donde hasta 1992, habían disputado más encuentros que los de Old Trafford. Tras la citada adquisición, se ha convertido en el equipo más poderoso de Inglaterra, con permiso del Liverpool, bajo la dirección de Josep Guardiola, conquistando un histórico e inédito triplete local en 2019 (Premier League, FA Cup y Copa de la Liga), teniendo todavía como asignatura pendiente ganar la Liga de Campeones.

Este centenario derbi que comenzó enfrentando al Newton Heath con el St. Mark´s se ha disputado en 181 encuentros oficiales con ventaja para el United que se ha impuesto en 75, frente a las 54 victorias del City y 52 igualadas. Algunos de ellos han quedado grabados a fuego en la retina del aficionado como aquel en la última jornada de la campaña 73-74 en el que un tanto de Denis Law certificaba el descenso a la segunda categoría de su amado United con un soberbio taconazo. El genial delantero escocés tuvo que ser consolado por sus compañeros y ser sustituído en ese momento del campo. El último tanto de su carrera fue seguramente el más triste, a pesar de que sin ese gol los diablos rojos hubieran sido relegados igualmente.

Tras ese amargo trago vinieron épocas de dominio para el United con el 5-0 con hat-trick del ruso Kanchelskis con el que arrasaron en 1994 a sus “vecinos ruidosos”, como les bautizaría Alex Ferguson más de una década después. Poco después concluyó el derbi más largo, por lo menos en la cabeza de Roy Keane, ya que en 1997 en un encuentro contra el Leeds el noruego Haaland (padre del pertinaz goleador del Borussia Dortmund) le recriminó haber fingido, tras una jugada en la que el irlandés se retiró lesionado. Cuatro años después, el correoso mediocentro aplicó una Ley del Talión tremendamente desmesurada con una entrada con la planta a la altura de la rodilla del defensor nórdico que en esa temporada era el capitán del City, quien no volvió a jugar un partido completo. Para culminar la aciaga temporada,dos jornadas después los celestes sufrirían su último descenso. Años después el natural de Cork confesaría en su autobiografía que hizo lo correcto ante la afrenta que supuso que alguien le acusara de conducta desleal.

Diez años después los vecinos ya no eran solo ruidosos y le infligieron a Sir Alex la que calificó como la peor derrota de su carrera. Fue un 1-6 en Old Trafford con sendos dobletes de Balotelli (con su célebre camiseta del «Why always me?») y Dzeko, además de las anotaciones de Agüero y David Silva. Esa temporada concluiría con el recordado gol del Kun en tiempo de descuento ante el Queens Park Rangers, que les hizo campeones ligueros en detrimento de sus rivales ciudadanos.

El último choque que conviene resaltar es la victoria del United en el Etihad en 2018, en una reedición del afamado duelo de banquillos entre Guardiola y Mourinho. Ese año los `Cityzens´ con una victoria hubieran cerrado el título liguero y al descanso todo iba en esa dirección con ventaja de 2 a 0. En la reanudación todo cambió y un doblete de Paul Pogba sumado a una conversión de Chris Smalling, obraron lo inimaginable.

En una ciudad tan musical, lo que parece claro es que hoy quien elige los temas es el City, pero sus seguidores la melodía que anhelan es la del himno de la Champions en su primera gran final. El United, por su parte, sigue esperando a ese técnico que les haga reeditar los éxitos conseguidos con los dos longevos y legendarios escoceses.

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