EL SALVADOR: EL SURREALISTA MUNDIAL DE 1982

Foto: @DiarioAs

En Vermouth Deportivo ya hablamos de la primera participación de El Salvador en la máxima competición de naciones, pero su segunda aparición también es digna de ser recordada, ya que a pesar de no haber sumado ningún triunfo, condimentos no le faltaron.

La clasificación al Mundial de 1982 de El Salvador fue a la vez sorpresiva y rocambolesca. Tras encabezar junto a Honduras el grupo de Centroamérica, consiguió amarrar en el hexagonal una de las dos plazas que otorgaba los billetes para la cita en España. La ronda final de la CONCACAF se disputó íntegramente en Tegucigalpa (Honduras). Allí, en los cinco choques disputados, los Cuscatlecos apenas lograron anotar dos goles que les permitieron superar por la mínima tanto a México como a Haití. Tras la victoria ante los de la parte occidental de la isla de la Española, la suerte de La Selecta dependía de que ni Canadá ni los Aztecas se impusieran en su último partido. Los Rojos no pasaron del empate ante Cuba y, en el último encuentro a disputar en la capital hondureña, se enfrentaron los del Tri ante los anfitriones, ya clasificados. Pese al dominio y las ocasiones del plantel mexicano, el resultado inicial no se movió, significando la segunda y última clasificación de los Azul y Blanco para un Mundial.

El país centroamericano llevaba desde 1979 en una guerra civil, que a principios de los 80 alcanzó su mayor crudeza. En ese contexto, la Federación Salvadoreña en vez de viajar a Europa con antelación, decidió preparar en casa la gran cita, enfrentándose, entre otros, al Paris Saint-Germain al que derrotó por 2-1 en San Salvador. Esta decisión contrasta con lo hecho por Honduras, que viajó un mes antes que sus vecinos a Europa. Finalmente la selección llegó apenas tres días antes del choque inaugural con Hungría en Alicante, tras un viaje de casi 72 horas con escalas en Guatemala, Costa Rica, República Dominicana y Madrid. Otras polémicas decisiones, fueron las de concentrarse en un hotel en un campo de tiro al pichón y la de viajar con 20 jugadores en vez de los 22 permitidos por la FIFA.

Con estos antecedentes se llegó al debut con Hungría, que parecía el rival menos complicado del grupo, lo que hizo que el técnico Mauricio «Pipo» Rodríguez alineara un once muy ofensivo. Sin embargo, ese día todo salió mal en defensa, en parte, por el afán atacante con el que salieron los Cuscatlecos al verde del Martínez Valero de Elche. Al descanso se llegó con un marcador de 3-0 y, en la reanudación, tras dos nuevos goles del combinado magiar, recortó distancias «Pelé» Zapata. El festejo de este tanto fue tan desmesurado que sus propios compañeros le increparon, a pesar de ser el primer y hasta la fecha único gol de El Salvador en un Mundial, pensando en que esto enfadaría a los centroeuropeos. Bien parece que no les sentó y, llegaron cinco tantos más, tres de ellos obra de Laszlo Kiss que ingresó en el segundo tiempo. A pesar de las buenas prestaciones en ataque del «Pajarito» Huezo y sobre todo del «Mágico» González, el resultado fue un sonrojante 10-1, que se convirtió en la mayor goleada de la historia de la Copa del Mundo. Pese a los reproches que se vieron en el terreno de juego entre los componentes de La Selecta, tras el pitido final, en el vestuario parecía que se oficiaba un funeral.

Aprendida la lección, La Selecta saltó a sus dos siguientes encuentros con una predisposición más defensiva. Bélgica solo les pudo batir por 1-0 con un tiro lejanísimo de Ludo Coeck. Y, contra la vigente campeona del mundo, Argentina, el marcador fue de 2-0 tras un polémico penalti transformado por Passarella y una genialidad de Bertoni, que sentenció el choque.

La actuación de La Selecta será recordada, entre otras cosas, por el partido ante Hungría y por la actuación del Mágico que le sirvió para encontrar su lugar en el mundo, Cádiz, pero para algunos el señalado fue el arquero Ricardo Guevara Mora, que con apenas 17 años fue el titular entre los tres palos. A la vuelta de la selección a tierras salvadoreñas, el portero sufrió varios ataques, incluyendo 22 disparos al vehículo que conducía. Milagrosamente salió ileso.

Son casi cuarenta años sin ver a La Selecta en un Mundial, solo queda esperar que a la tercera sea la vencida y los salvadoreños puedan disfrutar de su selección sin que haya un conflicto armado de por medio.

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