BOCA JUNIORS: CORTÓ AVANCE PROMETEDOR

Gentileza Belén Yáñez | @belufotodep

Por: Walter Silva | @WalFSilva10

Boca Juniors cerró de manera obligada su participación en la Liga Nacional de Básquet 2019/2020 debido a la terminación temprana de la competencia justo cuando encaminaba su andar de cara al cierre de la fase regular y los PlayOffs. Con una sensación grande de inconformidad, repasamos lo que dejó la temporada para el Xeneize.

Habiéndose terminado la Liga Nacional mediante el último comunicado emitido por la Asociación de Clubes de Básquetbol (AdC), el equipo profesional de básquet del Club Atlético Boca Juniors cerró, de manera agridulce, un ciclo de dos temporadas y media en pleno ascenso luego de salvar la categoría en la 2016-2017, con la llegada del entrenador Guillermo Narvarte y su armado del equipo. El cual mantuvo la base de sus jugadores nacionales para contar con un equipo que se conoce de memoria.

La temporada arrancó manteniendo la base de jugadores nacionales de la anterior, contando con un equipo que se conoce de memoria. El plantel estuvo compuesto por Alejandro Konsztadt como capitán, Adrián Boccia, Matías Sandes, Federico Aguerre (refuerzo tras la salida de Jasiel Rivero al básquet español), Eric Flor y Lucas Gargallo (quien pasaba a ocupar ficha mayor); las fichas U23 estaban ocupadas por Bruno Sansimoni y Agustín Facello; mientras que los juveniles Pablo Aaron, Tomás Pereyra, el chileno Ignacio Berrios Lobos y el cadete Juan Cruz Conte Grand se alternaban para cubrir los huecos para completar los doce casilleros en la planilla. El cuerpo técnico estaba comandado por Guillermo Narvarte, acompañado por Sebastián Figueredo y Ezequiel Vallet, este último -además- fue designado como el entrenador del equipo de la Liga de Desarrollo.

Arrancó la season en el Torneo LNB-NBB Interligas disputado en São Paulo, Brasil. Sin Konsztadt (lesionado) ni Sandes (que decidió no viajar) y debido a que Aguerre se resintió de una lesión en su tobillo, terminó fogueando a los pibes. Allí se decidió contratar “a prueba” a Reginald Larry, un ala pivot bajo pero experimentado con antecedentes de LNB. La actuación del equipo terminó con una victoria y dos derrotas.

A pocos días del debut de Boca en el Súper 20, Martín Leiva, histórico jugador de la Liga Nacional y multicampeón con el azul y oro, llegó al plantel luego de una situación que causó polémica entre el jugador y Ferro Carril Oeste. Martín debutó dos días después en La Bombonerita, en la victoria ante Peñarol de Mar del Plata por 74 a 69, dando inicio a la competencia nacional. Boca integró el Grupo D del torneo Súper 20 junto con el Milrayitas, Weber Bahía Basket, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia y San Lorenzo de Almagro. El paso del Xeneize por el Súper 20 fue irregular, tuvo un récord del 50% con una victoria y una derrota ante cada rival del grupo, con el aliciente de que su último partido, ante San Lorenzo y de local, perdió por 0-20 debido a una falla en la conexión del reloj de 24 segundos.

Boca registró, en la parte 2019 de la temporada, con un récord de seis victorias y cuatro derrotas. Durante noviembre sacó tres victorias y dos derrotas: 79-70 vs. Obras, 87-99 vs. Gimnasia de Comodoro, 76-86 vs. Comunicaciones, 94-67 vs. Atenas de Córdoba y 77-74 vs. Peñarol. Diciembre trajo consigo un gran ajetreo. Con el recambio dirigencial, venció con autoridad a Libertad de Sunchales e Hispano Americano de Río Gallegos (91-67 y 81-62 respectivamente); cayó ante La Unión en Formosa (74-86) y Ferro (69-68) de local; y cerró el año con una importante victoria ante Platense en casa, por 76-71, para que el equipo celebre contento Navidad y Fin de Año.

El cambio de año trajo el reemplazo de la ficha extranjera (el joven estadounidense Kyle Washington ocupó el lugar de Larry) y el del proveedor de indumentaria. Nike terminó su relación comercial con el club para darle paso a Adidas, y el equipo estuvo de estrenó ante San Lorenzo en Boedo. Como en el Súper 20, Boca jugó un muy buen partido pero le faltó resto para definirlo y cayó derrotado por 66-68.

Lucas Gargallo luciendo el nuevo modelo de camiseta provisto por Adidas. Gentileza Belén Yáñez | @belufotodep

Con este juego, arrancó la maratón de enero compuesta por seis partidos más. Caída ante Instituto por 68-76 en Alta Córdoba, triunfo ante Atenas por 83-74 en Villa Carlos Paz y, de vuelta en CABA, victoria ante Estudiantes de Concordia por 86-74. Hasta acá, el desempeño fue más que prometedor; si bien arrancó con dos derrotas, el nivel de básquet mostrado fue bueno, aunque tuvo pasajes de zozobra que lo llevó a complicarse. Así y todo, la segunda mitad de enero se mostró auspiciosa, pero la realidad fue mucho más dura. Cayó ante Ferro en Caballito por 79-88, notándose las ausencias del capitán Konsztadt y Sandes por lesión. Luego, perdió en el Fortín de Las Morochas ante Argentino de Junín por 74-82. Pero sin lugar a dudas, la peor actuación Xeneize de la temporada fue ante Platense en Obras Sanitarias, donde cayó por un muy pobre 48-57.

Febrero mostró una actitud diferente en los dirigidos por Narvarte. Si bien arrancó con una derrota en casa frente a Instituto de Córdoba, volvió a la victoria ante Olímpico de La Banda por 71-66. Luego, le tocó ir al Dow Center bahiense donde una distracción le valió perder ante Weber Bahía Basket por 95-97. El fin de semana siguiente, venció por 79-70 a Obras Sanitarias en el horario extraordinario de las 11 de la mañana; y preparó  la gira por el litoral con una sonrisa. Tras caer en Mercedes por un categórico 60-93 ante Comunicaciones y recuperarse ante Estudiantes por 82-68 en el Gigante Verde concordiense, el equipo volvió al barrio de La Ribera para disputar tres partidos en casa. Sin saber que serían los últimos de la temporada.

Primero, se vengó de Argentino de Junín por la mínima, 80-79. Luego, volvió a “abrir el boliche” temprano en la derrota por 87-98 ante San Martín de Corrientes. Y finalmente, con la pandemia declarada y la sugerencia del aislamiento voluntario, Boca venció a Bahía Basket en un Luis Conde vacío por 94-89.

Boca quedó a la espera de instrucciones. Instrucciones que llegaron tres meses después con la terminación temprana de la temporada 2019-2020 de la Liga Nacional, sin campeón, ni descensos. Así que finalizó su participación en la Liga Nacional 2019/2020 en la novena colocación, tras vencer en 13 de sus 26 presentaciones.

Matías Sandes.

 “Con esta Liga atípica, es un poquito difícil sacar una conclusión si no termina. (…) El cierre de la temporada nos agarró en nuestro mejor momento, con el equipo completo, con todos sanos, que es importante en las ligas largas como esta. Nuestro objetivo era llegar a nuestro pico de rendimiento sobre el cierre -febrero/marzo-, al igual que la temporada anterior, y creo que estábamos encaminados para estar a ese nivel, así que no pudimos redondear el año. En cuanto a lo personal, la verdad es que estoy muy satisfecho, hice mi trabajo, ayudé al equipo, estoy muy conforme. Lástima que durante el año tuve una lumbalgia que, con el fixture apretado que tuvimos, llevó a perderme cuatro partidos que, a lo mejor en una situación normal, no son tantos, pero justo coincidió con la seguidilla de partidos. Creo que el resultado en la tabla final no refleja el nivel de equipo que teníamos, ya que nuestro ‘sprint’ final estaba muy bien encaminado”.

Adrián Boccia.

La verdad es que tengo una sensación diferente a otras temporadas, ya que nadie esperaba todo esto, fue algo que nos agarró de improviso. Físicamente nos encontrábamos muy bien, parecido a lo que fue la temporada anterior, en el sentido de que el año pasado más o menos estuvimos en la misma posición y terminamos haciendo un final de Liga realmente bueno. Creo que eso era también a lo que apostaba Guillermo (Narvarte), a llegar al final de la temporada bien físicamente, y lo estábamos logrando. Es una lástima porque estábamos en la parte más importante del año y sabíamos que en ese momento el equipo se iba a agrandar; que estábamos acostumbrados -por la experiencia que teníamos- a jugar ese tipo de partidos, y con mucha expectativa. (…) En el Súper 20, estuvimos muy cerquita de meternos en el Final 4 con ese fatídico partido que no pudimos jugar con San Lorenzo por el reloj de 24, una lástima porque fue en nuestra cancha y dependía de nosotros. (…) Se trabajó muy duro durante la temporada, y con nuestra experiencia íbamos a ser un rival difícil en PlayOffs, no tengo dudas. Desde lo personal, me sentí muy bien físicamente, hice un buen receso y llegué muy bien. Gracias a Daniel Pasquali (preparador físico), no sufría los partidos desde lo físico, los estaba disfrutando, y eso me llevó a tener dos buenas temporadas en el club. Estoy con esa sensación agridulce, pero sabiendo que era algo que no se lo esperaba nadie y que hay que respetar la situación ya que realmente es algo serio y que hay que tomárselo de esa manera. Ojalá que pueda seguir en el club; en lo personal, siempre dije que me gustaría terminar mi carrera en Boca, así que se verá más adelante qué es lo que pasa con el futuro de la Liga y los objetivos que tenga Boca”.

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