ALEMANIA 1 – CHECOSLOVAQUIA 0: LO MATTHÄUS PARA SIEMPRE

Foto: Jean-Yves Ruszniewski / TempSport / Corbis

El triunfo de Die Mannschaft por 1 a 0 en Milán no sólo significó el avance del elenco de Franz Beckenbauer a semifinales de Italia 90 sino que también marcó el final de la historia de Checoslovaquia en cualquier tipo de competencia internacional. Sin clasificar a la Eurocopa de 1992, el país se desintregró en 1992 para darle vida a República Checa por un lado y Eslovaquia por el otro.

Fin del sueño para el seleccionado Bohemio que atrás dejaba estrellas como Antonín Panenka, su famoso penal y ese primer puesto de Europa en 1976. Sí, catorce años atrás, ese mismo combinado batía justamente a Alemania Federal que esta vez se cobraba revancha y le clavaba una estaca directa al corazón de la última página.

Sacando un buen tiro libre de Michal Bílek,que desactivó Bodo Illgner por arriba del travesaño cuando todo arrancaba en el Giuseppe Meazza, el resto fue absoluto dominio teutón. Guido Buchwald tuvo dos chances clarísimas. La primera fue de volea en la puerta del área chica y Jan Stejskal se la tapó con creces. La otra fue aún mejor porque el cabezazo del nacido en Berlín Occidental tenía destino de red pero Ivan Hásek la sacó justo en la línea.

Alemania no tardó en romper el 0 a 0. A los 25 minutos del primer tiempo Frantisek Straka derribó a Jürgen Klinsmann dentro del área y el austríaco, Helmut Kohl, no dudó en sancionar la pena máxima. Con una notable carrera y mucha potencia, Lothar Matthäus, el ídolo de Baviera, infló las redes y cambió la historia para siempre en Milán.

Checoslovaquia siguió salvando situaciones en la línea de meta. Hásek antes del entretiempo se lo negó milimétricamente a Klinsmann y, Miroslav Kadlec hizo lo propio con un testazo de Buchwald en el inicio de la complementaria. Los germanos arrancaron la segunda mitad con serias intenciones de liquidar el pleito pero se toparon con la férrea defensa de su rival.

Stejskal brilló para taparle un bombazo a Pierre Littbarski y, más tarde, para mandar al córner un lindo remate esquinado de Uwe Bein. Con el correr de los minutos, Die Mannschaft bajó la intensidad y los Bohemios contaron solo con una situación clara para empatar el pleito. Vaclav Nemecek, recientemente ingresado, ganó en velocidad, parecía correr mano a mano, pero se apresuró al rematar y su disparo, mordido, se fue cerca del palo derecho de Illgner.

Checoslovaquia se despidió así de Italia 90 y de todo tipo de competiciones internacionales. El fin de ese país tal como se conoció se dio en condiciones pacíficas a diferencia de Yugoslavia y Unión Soviética. El famoso «Divorcio de Terciopelo» dejó atrás las páginas más ricas a nivel deportivo de aquél territorio unifcado. Alemania, con el 1 a 0, siguió con su marcha triunfal por una Copa del Mundo que una semana más tarde lo tendría besando el oro en el Olímpico de Roma.

ALEMANIA (1) – Illgner; Brehme, Köhler, Augenthaler, Buchwald, Berthold; Bein, Littbarski; Matthäus; Riedle y Klinsmann. DT: Franz Beckenbaeur
CHECOSLOVAQUIA (0) – Stejskal; Kadlec, Kocian, Straka, Bílek; Chovanec, Moravcik, Hásek; Skurhavy, Knoflicek y Kubik. DT: Jozef Venglos.

ESTADIO: Giuseppe Meazza (Milán)
GOLES: 25´PT Matthäus (A)
ÁRBITRO: Helmut Kohl (Austria)

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