YUGOSLAVIA 2 – ESPAÑA 1: FURIA DEPORTIVA Y POLÍTICA

Foto: FIFA

Bronca en un lado y en el otro. Malestar en los camarines de la Furia porque hicieron un gran partido en Verona pero no pudieron doblegar a los Azules en los octavos de final de Italia 90. Los balcánicos se impusieron por 2 a 1 gracias a un notable doblete de Dragan Stojkovic pero los festejos fueron a medias, la situación política en su país se volvía cada vez más insostenible.

Claramente el fútbol ha sido un deporte que, a lo largo de su historia, jamás entendió de merecimientos. España hizo bien las cosas pero careció de fortuna mientras que Yugoslavia celebró la clasificación a cuartos en el Marcantonio Bentegodi gracias al olfato de su delantero y a la brillante tarde que tuvo su guardameta, Tomislav Ivkovic.

En una soleada jornada vespertina, fue el elenco colorado quien tomó la iniciativa y estuvo muy cerca de abrir la cuenta en el primer cuarto de hora. Sin ángulo, Julio Salinas sacó un remate esquinado que desvió muy bien el uno balcánico al tiro de esquina. A los 8 minutos, Martín Vázquez, de formidable actuación, llevó riesgo con un durísimo misíl del cual Ivkovic dio rebote e, inexplicablemente, Emilio Butragueño no pudo definir casi con todo el arco a su merced.

Yugoslavia emparejó las acciones hasta el descanso y generó peligro con un tiro de Darko Pancev que contuvo Andoni Zubizarreta y a través de una potente mediavuelta de Zlatko Vujovic que despejó como pudo el «Vasco». Así el 0 a 0 encajaba un poco mejor al score en Verona. Pero España fue una Furia en la complementaria y no lo pudo plasmar en el resultado final.

Al minuto del segundo tiempo, Martín Vázquez le sacó astillas al palo diestro de Ivkovic. Un ratito más tarde, el ex Real Madrid y Torino repitió la fórmula con un lindo dribbling para hallar el hueco. Todos gritaron gol al ver las redes moverse pero la caprichosa había sacudido los pioliones del lado de afuera.

Era todo de España, sí señor, ¡joder!. El parante se lo negaba al «Buitre» Butrgueño con un cabezazo excepcional. La diana estaba al caer para los de Luis Suárez pero no contemplaron la máxima de los goles que no se hacen en un arco. Y así fue nomás, en la cueva opuesta, Vujovic mandó un centro, Srecko Katanec lo peinó, y Stojkovic, con toda la clase del mundo, se acomodó para colocar el esférico donde Zubizarreta jamás imaginó. Yugoslavia, sin merecerlo, se imponía por la mínima.

La felicidad para la Furia no tardó en llegar. A los 38 de la complementaria, Salinas empujó un buscapié de Andrinua y marcó la parda que llevó al partido al tiempo suplementario. Sin embargo, el sueño de los hispanos se desmoronó cuando el reloj empezó a correr nuevamente. Stojkovic clavó un tiro libre delicioso contra el palo izquierdo del «Vasco» y, desde ese entonces, nunca más volvió a cambiarse el marcador en el Marcantonio Bentegodi. Incuso, hasta los de Ivica Osim estuvieron realmente cerca de liquidar el pleito cuando Dejan Savicevic dilapidó un contragolpe con destino de red.

España, enojado por el infortunio, abandonó rápidamente Italia 90 perdiéndose de jugar con Argentina en cuartos. Quien sí lo haría sería Yugoslavia que, masgulló bronca por los conflictos internos de su país, no pudo contar con Katanec por amenaza y, además, jamás imaginó que ese 2 a 1 en la soleada tarde en Verona sería el último triunfo de su historia en las Copas del Mundo como territorio unificado.

YUGOSLAVIA (2) – Ivkovic; Spasic, Hadzibegic, Jozic, Katanec; Bronvic, Susic, Sabanadzovic, Stojkovic; Vujovic y Pancev. DT: Ivica Osim.
ESPAÑA (1) – Zubizarreta; Chendo, Andrinua, Sanchís, Gorriz; Villaroya, Roberto, Vázquez; Míchel, Salinas y Butragueño. DT: Luis Suárez.

ESTADIO: Marcantonio Bentegodi (Verona)
GOLES: 32´ST y 2´PTS Stojkovic (Y) y 38´ST Salinas (E)
ÁRBITRO: Aron Schmidhuber (Alemania)

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