SELECCIÓN ARGENTINA: HIJOS DEL VIENTO MORIRÁN

Foto: El Gráfico

El 24 de junio de 1990 Claudio Paul Caniggia convirtió ante Brasil un gol que lo elevó a los cielos Celestes y Blancos. Utilizaremos aquel momento inolvidable para el Fútbol Argentino con la excusa de evocar a uno de sus autores y repasar duelos entre dos pesos pesados.

La rivalidad entre las Selecciones Nacionales de Argentina y Brasil es tan vieja como el Fútbol Sudamericano. La Albiceleste nació algunos años antes pero la construcción histórica tuvo puntos en común, tanto que para su primer enfrentamiento Mundialista en 1974 ambas tenían una fuerte relevancia: La Canarihna ostentaba tres Copas del Mundo y la misma cantidad de Copas Américas mientras que la Celeste y Blanca había logrado un Subcampeonato Mundial y 13 Copas Américas. Además en ese entonces su historia databa de 54 compromisos con 27 triunfos argentinos y 17 brasileños.

Aquella Segunda Fase de Alemania 1974 cruzó a un Scratch entonado ante el alicaído Seleccionado Albiceleste que venía de ser goleado por la Holanda de Cruyff. Aquel gran Brasil de Lobo Zagallo se impuso por 2-1 con las dianas de Rivelino y Jarzinho intercaladas por el descuento de Miguel Brindisi. El conjunto de Vladislao Cap terminaría eliminado de competencia un cotejo más tarde mientras que la Verdeamarela sería cuarta tras perder el podio a manos de Polonia.

Un Mundial después llegaría la revancha en Argentina. 1978 los volvió a enfrentar en el marco de la Segunda Fase y el Gigante de Arroyito terminó siendo testigo de un empate en cero. La Celeste y Blanca de Menotti terminaría clasificando al duelo decisivo superando al Scratch de Coutinho por diferencia de gol, gracias al posterior 6-0 contra Perú. Aquella Final terminaría en la primera Copa del Mundo para nuestro país.

Ya en España 1982 argentinos y brasileros volverían a medirse por tercera vez consecutiva en Citas Máximas. Fue otra vez por Segunda Fase y Brasil se aprovechó de las urgencias de Argentina eliminándolo de torneo tras vencerlo por 3-1; Zico, Serginho y Junior anotaron para el Scratch mientras que Ramón Ángel Díaz descontó sobre la hora para la Albiceleste, algunos pocos minutos después que Diego Maradona se fuera expulsado.

Llegó Italia 1990 y una nueva edición del Clásico Sudamericano. Brasil era un relojito que superó al trote la Primera Fase ganando sus tres cotejos. Argentina defendía el título Mundial del 86 pero accedió al cruce de Octavos de Final a los tumbos y siendo tercero de su zona tras caer con Camerún, superar a la Unión Soviética e igualar con Rumania.

Ese Brasil vs Argentina disputado en Turín es recordado por propios y ajenos como una de las injusticias más grandes en la historia de los Mundiales. Y que se entienda el mensaje, no se trata de hacer un juicio de valores sino de intentar entender como un equipo que hizo tantos méritos terminó quedándose sin nada.

Brasil fue claro dominador del juego y las acciones de peligro, Sergio Goycochea era figura de la Selección Argentina y los hierros sus fieles aliados para evitar el torbellino Verdeamarelo. Pero cuando faltaban nueve minutos completos para el cierre Diego Armando Maradona rompió los límites de la realidad cruzando el círculo central con balón dominado, bancando una criminal patada desde atrás y filtrando entre las piernas de un brasilero el limpio balón para Claudio Paul Caniggia; El Hijo del Viento limpió a Taffarel con un amague Ad eternum y definió de zurda al arco vacío. Momento épico, neurálgico, bello en la simpleza de su alta complejidad.

Caniggia se incrustó como una flecha dorada en la memoria emotiva del Pueblo Futbolero. Nadie puso el foco en sus 51 partidos con la camiseta de River, y en retrospectiva tampoco lo hicieron durante sus 50 cotejos que disputó en Boca. Claudio Paul Caniggia pasó a ser por siempre de la Selección Nacional, convirtiéndose casi en un símbolo.

El de 1990 fue su primer Mundial, siendo jugador del Atalanta italiano y con la incidencia directa de su amigo Diego Maradona. Arrancó como suplente ingresando durante el complemento en la caída contra Camerún,  luego fue titular en todos los cotejos hasta Semifinales. Aquella diana contra Brasil significó su primera Mundialista, y volvería anotar la igualdad ante Italia en el compromiso que nos catapultó, penales mediantes, hacia la Final. Cani no pudo jugar el match definitivo por acumulación de amarillas, cuenta pendiente para todos.

Su segundo Mundial llegó en Estados Unidos 1994 y como jugador de la Roma. Venía de ser Campeón con Argentina de la Copa América y Copa Confederaciones. La Copa del Mundo fue su reaparición tras una sanción impuesta por FIFA a raíz del dopping positivo, Claudio Paul disputó los tres cotejos en Fase de Grupos y le convirtió dos goles a Nigeria. Además se terminaría perdiendo por lesión el match de Octavos con Rumania.

Se mantuvo en la Selección durante la preparación para Francia 1998 pero se terminó quedando fuera de la Copa tras una lesión. Marcelo Bielsa sorprendió incluyéndolo entre los 23 seleccionados para Corea Japón 2002, Caniggia tenía 35 años y se mantenía en una muy buena forma jugando en el Rangers escocés. Fue al banco durante los tres cotejos Albicelestes y resultó desde allí expulsado por el juez emiratí Ali Bujsaim.

En resumen Claudio Paul Caniggia disputó 9 partidos en Mundiales con Argentina convirtiendo 4 goles. Aquel contra Brasil lo elevó en la consideración del Pueblo Futbolero, ese que nos hizo ganar el único y último compromiso ante el Scratch en Copas del Mundo.

Está claro que la estadística entre ambas Selecciones está muy pareja y favorece a la Verdeamarela en ítems relacionados con una Cita Máxima. Pero ese triunfo de 1990 marcó a fuego la historia de este Clásico Internacional, dejando por siempre a Brasil como Hijo del Viento.

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