ITALIA 2 – CHECOSLOVAQUIA 0: NOCHE MÁGICA

Por: Marcelo Patroncini

Se le dio a la Azzura. Una vez que se sacó de encima la presión de clasificar en su grupo, el dueño de casa logró mostrar su potencial en el Olímpico de Roma. Lo que no había podido mostrar frente a Austria y Estados Unidos, lo brindó en la cierre de la fase de grupos al derrotar por 2 a 0 a los Bohemios que también se habían metido en octavos de final de Italia 90.

Se trataba de un partido clave para ver quién se quedaba en la capital y quién debía aceptar el segundo puesto y viajar a Bari. Italia no dudó en tomar el protagonismo desde el vamos y arrinconó a una Chescoslovaquia que estuvo lejos de sus mejores performances.

Vaclav Nemecek estuvo muy cerca de meterse un gol en contra pero su cabezazo, con intenciones de despejar, acabaron un tiro de esquina. Jozef Venglos se secaba la transpiración del susto pero nunca imaginó que el peligro no había pasado. Roberto Donadoni ejecutó la pelota parada abieron el panorama. A la altura de la medialuna se encontraba Giuseppe Giannini que entró con una volea defectuosa. No obstante, la suerte estaba del lado del conjunto local pues ese tiro que tenía destino de saque de meta encontró la cabeza de Salvatore Schillaci quien le cambió la trayectoria al esférico y batió la resistencia de Jan Stejskal.

Italia era más que Checoslovaquia dentro de la verde gramilla pero, a la hora de situaciones claras, ambos seleccionados se repartían ocasiones interesantes. Roberto Baggio probó tras un centro de Giuseppe Bérgomi pero se encontró con la buena respuesta del arquero visitante. Antes del descanso, Michal Bílek tuvo la oportunidad para empatar pero su tiro libre fue directo a los guantes de Walter Zenga.

En la complementaria la tónica fue parecida. El guardameta tano debió esforzarse para desarticular un bombazo de Jozef Chovanec mientras que, en el área opuesta, Iván Hásek le sopló en la línea lo que hubiese sido el gol de «Il Divino» Baggio. La gran polémica de la noche romana se dio promediando el segundo capítulo cuando el árbitro francés, Joel Quiniou, anuló el tanto de la igualdad en la cabeza de Stanislav Griga por considerar que el recientemente ingresado estaba en posición adelantada. Grosero error del colegiado galo que dejaba con vida a los de Azeglio Vicini.

Claramente si los Bohemios conseguían el empate hubiesen mandado al dueño de casa al segundo lugar del grupo A. Pero, sacando el fallo del juez en esa jugada particular, la escuadra Azzurra estaba bien parada en el campo de juego. Y el premio para los locales llegó a los 33 minutos cuando Baggio elaboró una jugada maradoniana, dejó tres hombres en el camino, corrió 40 metros con pelota dominada, y definió sutilmente ante la salida de Stejskal que nada pudo hacer.

Italia ganó 2 a 0 y el Olímpico era una verdadera fiesta. Para evitar cualquier imponderable Quiniou ni siquiera agregó tiempo y lo terminó a los 45 clavados. Checoslovaquia se resignó con la derrota pero luego sonrió al saber que su rival sería la accesbile Costa Rica en octavos de final. La noche del 19 de junio de 1990, hace exactamente 30 años, los tifosi tuvieron su verdadera «Noche Mágica» y sus jugadores respondieron ante la presión de su propia gente.

ITALIA (2) – Zenga; Baresi, Bergomi, Ferri, Maldini; De Nápoli, Giannini, Berti, Donadoni; Baggio y Schillaci. DT: Azeglio Vicini.
CHECOSLOVAQUIA (0) – Stejskal; Kadlec, Bílek, Kinier; Hasek, Chovanec, Moravcik, Nemecek, Weiss; Knoflicek y Skurhavy. DT: Jozef Venglos.

ESTADIO: Stadio Olímpico (Roma)
GOLES: 9´PT Schillaci (I) y 33´ST Baggio (I)
ÁRBITRO: Joel Quiniou (Francia)