Foto: @ASMonaco

En 1948, en plena posguerra italiana, vino al mundo en la pequeña localidad de Giuliano di Roma, Delio Onnis. Tras apenas dos años de residencia en la provincia lacial de Frosinone, la complicada situación económica tras la Segunda Guerra Mundial, hizo que la familia emigrara a Argentina, siguiendo los pasos del padre y asentándose en el barrio porteño de Palermo. Apenas dos años después del viaje, nació su hermano Alejandro, ídolo de Atlanta, por sus actuaciones en los años 70.

El Tano inició su carrera balompédica en Almagro, donde ya demostró su capacidad goleadora en la Primera B. En 1969 debutó con Gimnasia y Esgrima de La Plata, dando muestras de que su idilio con las redes continuaba, siendo el segundo máximo anotador del Nacional del 70 tras Carlos Bianchi.

Su paso por el Lobo concluyó en 1971, cuando se concretó su pase al Stade de Reims. Para `les rouges et blancs´ jugó dos temporadas, en las que anotó 39 tantos. Especialmente determinantes fueron sus 22 goles de la primera campaña que contribuyeron a una ajustada salvación del equipo.

En el verano de 1973, se cerró su traspaso al Mónaco. El conjunto del Principado era un recién ascendido que quería reverdecer viejos laureles tras haber sido bicampeón del Championnat en la década de los 60. En sus siete campañas las vivió de todos los colores. Fue máximo goleador en la campaña 1974-1975, sufrió el descenso el año siguiente (pese a alojar el balón en la red 29 de las 53 veces que lo consiguió el club monegasco), pero el paso por la Division 2 fue breve gracias a los goles del Tano y tras regresar a la máxima categoría el antiguo estadio Louis II vio a su equipo campeón de Francia por tercera vez. En su última campaña a orillas del Mediterráneo, “Le Renard” (El Zorro), volvió a ser el principal anotador y el conjunto ganó la Copa de Francia. Fue una época de gran rivalidad artillera con el Virrey Bianchi que fue cinco veces máximo goleador del campeonato galo con el Stade de Reims y el Paris Saint-Germain, antes de regresar a Liniers en 1980.

Una nueva mudanza tuvo lugar y el Tano decidió obsequiar con goles a la hinchada de otro recién ascendido, el Tours. A orillas del Loira logró dos nuevos trofeos al mejor anotador pero en su tercera campaña no logró evitar el descenso tras la derrota en la promoción con el Nîmes Olympique.

Lo que funciona no hay que tocarlo. Eso debió pensar el Zorro, que decidió permanecer en el `Hexágono´, firmando nuevamente por un club recién ascendido, en este caso, el Toulón. En el litoral mediterráneo volvió a alzarse con el trofeo al mejor goleador en su primera temporada y tras tres campañas en Tolón, decidió poner fin a una brillantísima y no del todo reconocida carrera profesional.

El Tano es con 299 goles en el Championnat, su máximo goleador histórico. Por otro lado, nadie tiene más conquistas goleadoras que él, con la camiseta rojiblanca del Monaco (223). Además, puede presumir de compartir con Jean-Pierre Papin y con el Virrey, el récord de títulos de máximo goleador de la actual Ligue 1. Marcas que demuestran que pese a haber nacido en Italia y haber crecido en Argentina, donde “Le Renard” logró ser profeta, fue en tierra ajena.

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