ITALIA 90: ESTADOS UNIDOS Y EL NACIMIENTO DE UNA ERA

Foto: FIFA

Muchos aspectos pudieron influir para que los Yankees volvieran a disputar una Copa del Mundo después de cuatro décadas. Sus ausencias tras Brasil 1950 y una liga completamente amateur relegaban a los norteamericanos una y otra vez. Sin embargo, con México suspendido por la FIFA y otras selecciones bañadas por el Mar Caribe con la pólvora mojada, le permitieron a los de Bob Gansler viajar a Italia 90.

Nadie le regaló nada a Estados Unidos pero debía estar presente puesto a que el Mundial siguiente iba a jugarse en su territorio. Tenían que mostrarse y enseñarles al globo terráqueo que ellos no eran sólo una linda liga de básquet, una interesante competencia de béisbol, o tipos que conocían de una pelota ovalada a la cual también llamaron fútbol.

Sacando tres jugadores que tenían la oportunidad de mostrarse en Europa, el resto pertenecía a las ligas locales. De hecho, Tony Meola era guardameta titular así como también el arquero de la Universidad de Virginia. Y Chris Henderson, otro de los convocados para Italia 90, era estudiante de la famosísima UCLA.

Llegar al Mundial no fue nada fácil para Estados Unidos. A pesar de no estar México que había sido sancionado por FIFA por incluir mayores de edad en un Sub-20, había que lidiar con otros países. De hecho, Costa Rica fue uno de los que tomó la posta y aprovechó la chance. Los de Gansler también pero debieron sufrir hasta la última fecha donde dieron el batacazo y batieron a Trinidad y Tobago como visitantes. Los triniteños no podían creer cómo su sueño de ir a la cita máxima se esfumaba frente a su propia gente y con un elenco plagado de deporistas que no tenían el roce profesional.

Christopher Sullivan había pasado algunas temporadas en el ascenso de Francia y a la hora de Italia 90 se encontraba en Hungría. Peter Vermes era hombre del Volendam de Holanda. Y tal vez, el más conocido para ese entonces, era Paul Caligiuri que tras jugar en el Hamburgo pasaba al Meppen y luego continuaría varios años más en el fútbol de Alemania.

Un cuarto lugar de la Selección Sub 20 de Estados Unidos en el Mundial de 1989 le permitió a muchos de esa camada ganarse un puesto en la lista de buena fe que presentó Gansler. Kasey Keller, post Copa del Mundo, firmó para el Milwall de Inglaterra. Lo mismo pasó con el mencionado Henderson de UCLA que asistió a ese juvenil y luego pasó a tierras germanas. Y, entre los más jovenzuelos, también aparecía un tal Eric Wynalda que sería emblema de la ofensiva de los Yankees durante gran parte de la última década del siglo pasado.

Para que a los norteamericanos les gustase el fútbol, también había explicaciones de antepasados. Tony Meola venía de una familia de italianos y de hecho el padre había sido jugador del Avellino en la Serie B. Michael Windischmann nació en Núremberg pero luego cambió su nacionalidad y pudo representar al país que le había brindado su nueva ciudadanía. Los progenitores de John Harkes eran de Escocia. Y más en el barro del potrero aparecían Tab Ramos, uruguayo que abrió sus ojos por primera vez como botija en Montevideo, y Marcelo Balboa que sus padres eran argentinos.

Con estos prólogos, en un armado semi-profesional del equipo, Gansler apostó a dejar lo mejor de sí. Mejoraron algunas condiciones, tuvieron un acuerdo económico, trabajaron como profesionales y, a pesar de perder los tres encuentros en el Mundial, el balance no fue para nada negativo sobre todo sabiendo que ya estaban clasificados para el siguiente.

Fue un shock la derrota por 5 a 1 contra Checoslovaquia y todos creían que el seleccionado estaba para el cachetazo. Sin embargo con el dueño de casa, que acabó tercero en la cita máxima, tropezaron por la mínima diferencia. Y para despedirse de Italia 90 cayeron en cancha de la Fiorentina por 2 a 1 contra Austria gritando Bruce Murray el único tanto del elenco de habla inglesa. Terminaron anteúltimos solo porque Emiratos Árabes Unidos hizo un papel indigno. Pero más allá de ello, su participación sirvió para el despegue de una nueva disciplina y una futura creación de la Major League Soccer.

LISTA DE BUENA FE DE ESTADOS UNIDOS EN ITALIA 90

1 – Tony Meola (Universidad de Virginia)
2 – Steve Trittschuh (Tampa Bay Rowdies)
3 – John Doyle (San Francisco Bay Blackhawks)
4 – Jimmy Banks (Milwaukee Wave)
5 – Mike Windischmann (Albany Capitals)
6 – John Harkes (Albany Capitals)
7 – Tab Ramos (Miami Freedom)
8 – Brian Bliss (Albany Capitals)
9 – Christopher Sullivan (Györi de Hungría)
10 – Peter Vermes (FC Volendam de Holanda)
11 – Eric Wynalda (San Francisco Bay Blackhawks)
12 – Paul Krumpe (Chicago Sting)
13 – Eric Eichmann (Fort Lauderdale Strikers)
14 – John Stollmeyer (Washington Stars)
15 – Desmond Armstrong (Baltimore Blast)
16 – Bruce Murray (Washington Stars)
17 – Marcelo Balboa (San Diego Sockers)
18 – Kasey Keller (Portland Timbers)
19 – Chris Henderseon (Universidad de Los Ángeles – UCLA)
20 – Paul Caliguri (SV Meppen de Alemania)
21 – Neil Covone (Universidad de Wake Forest)
22 – David Vanole (Los Ángeles Heat)

DT – Bob Gansler

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