RACING: A SIETE AÑOS DE LA NOCHE QUE LA ACADEMIA «FESTEJÓ» SU DERROTA ANTE QUILMES

Foto: @diarioole

Era una espina clavada, una especie de revancha atragantada, y también un dilema que circuló por cada uno de los hinchas de la Academia esa semana. Lo cierto es que la noche del viernes 31 de mayo de 2013, hace exactamente siete años, los de Avellaneda perdieron con el Cervecero por 1 a 0 pero, lejos de entristecerse, disfrutaron la derrota en el estadio Centenario.

Los corazónes celestes y blancos se dividían en dos. Estaban quienes sostenían que «hay que ganar siempre», enfundándose posiblemente en una afirmación adulta pero desendo que suceda lo contrario, y los que fervorosamente querían que Racing pierda con Quilmes para complicar en la tabla de los promedios a Independiente. Más allá de las alternativas, el 1 a 0 con gol de Martín Cauteruccio alegró a las dos hinchadas protagonistas de esa jornada otoñal en el sur del Gran Buenos Aires.

El Clausura 2013 estaba en la recta final y eran varios los equipos que querían la permanencia. Unión de Santa Fe estaba prácticamente condenado pero quedaba una plaza más para el descenso directo y dos para la promoción. Y en esas profundidades candentes navegaban el Rojo, San Martín de San Juan, Argentinos Juniors, Atlético Rafaela así como también el Cervecero que, recientemente ascendido, lloraba en cada derrota como gozaba en cada triunfo por cuestiones meramente matemáticas.

A falta de cuatro jornadas para que culmine la temporada, Quilmes y Racing levantaron el telón de la fecha 16. Aquél elenco de Avellaneda jugaba muy lindo a la pelota y, dentro de los papeles, podía haberle ganado tranquilamente al Decano del fútbol argentino. Pero Luis Zubeldía consideró que había que plantear un esquema no tan ofensivo para cuidarse de las individualidades del elenco de Omar de Felippe y saltó a la cancha sin centrodelanteros.

Iban 9 minutos del primer tiempo cuando Bruno Zuculini perdió una pelota en campo propio. Fernando Elizari tomó la lanza, enfiló para el áera, pero notó que Cauteruccio exigía un pase al estar desmarcado y con los dos centrales bien abiertos. Así fue como el nacido en Montevideo recibió la pelota, ubicó su mejor perfil, y sacudió para inflar las redes del arco defendido por Sebastián Saja.

A pesar del triunfo parcial, la Academia no se atrevía demasiado a lastimar a Emanuel Trípodi. No estaba en una de esas noches podría ser el justificativo para un equipo que recién metió un nueve de área a los 20 del segundo tiempo. El ingreso de Javier Cámpora por Diego Villar pudo ser una apuesta pero el «Cachorro» jamás gravitó como para poner en peligro la victoria del Cervecero. Y, las otras dos modificaciones fueron Martín Pérez Guedes por Luis Fariña, y Mario Bolatti por Agustín Pelletieri.

Saúl Laverni marcó el final del encuentro poco antes de la medianoche y la mitad de Avellaneda se tomó la cabeza viendo como uno de sus rivales directos por el descenso trepaba en la tabla y parecía ya inalcanzable. La otra mitad, con el puño apretado y disimulando más de la cuenta, celebró la derrota. Aquella noche del 31 de mayo de 2013 para Racing fue sacarse la espina, tragar saliva, y sentarse a disfrutar de una derrota por 1 a 0 sobre Quilmes que tenía sabor a triunfo, a revancha, a venganza.

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