FÚTBOL: «EN EL MUNDO DE LOS REPRESENTANTES VAMOS A ESTAR MUY COMPLICADOS»

Uno de los rubros más complejos para reactivarse en su totalidad será el mundo del fútbol en la República Argentina. Se habla de ciertos actores que son primordiales como clubes y jugadores, pero también dentrás de escena aparecen los representantes. Protagonistas en cada mercado de pases, en buscar lo mejor para sus muchachos, en establecer contactos, estrechar lazos, en escucharlos, muchos de ellos atraviesan la misma crisis que los deportistas, que las instituciones, que los trabajadores de Utedyc y demás. En Vermouth Deportivo conversamos con Demián Erlich que además de ser el nexo en las firmas también es asesor deportivo, transita incansablemente las canchas del país, se preocupa por el presente de un todo en general, y también aclara que fue vital la tranquilidad que supo bajar AFA al manifestar que los torneos de ascenso se terminarán dentro de una cancha. Primera parte de una entrevista que tendrá un segundo episodio aún más jugoso e interesante.

Vermouth Deportivo: Mucho se habla de los futbolistas, de los clubes, de los dirigentes, pero también hay actores en el mundo del fútbol como los representantes. ¿Cómo les afecta la pandemia y la incertidumbre sobre el futuro del fútbol?
Demián Erlich: La pandemia y la incertidumbre, a los representantes nos afecta absolutamente. Los representantes tienen sus ganancias de futuras ventas de jugadores, de comisiones por llevarlos a clubes. Con la incertidumbre que hay con respecto al tema de la vuelta al fútbol y, por sobre todo que todos estamos priorizando el tema de la salud, esto hace que de acá a un largo tiempo los representantes tengan que adecuarse o acomodarse al futuro económico de los clubes. Hoy por hoy, los que más se van a perjudicar en todo esto van a ser los jugadores, van a ser los técnicos, y van a ser los clubes por el tema de los ingresos. Los jugadores comprenden bien que es muy difícil poder completar sus sueldos cuando los clubes no tienen un ingreso. En el mundo de los representantes vamos a estar muy complicados de acá a un tiempo, vamos a tener que acostumbrarnos, adaptarnos, trabajar en conjunto, y tirar todos para el mismo lado hasta que esto se empiece a resolver de a poco. Los representantes siempre nos acostumbramos a ganar, gracias a la confianza de los jugadores, técnicos y clubes. Ahora es momento de aprender a no hacerlo y a ayudar a quienes siempre nos ayudarán y no colaborar a la quiebra ni defesaje de ninguna institución.
VD: Representás a jugadores que han jugado en Primera, que transitan en el ascenso con un apellido de peso, a entrenadores que están siempre en primera plana… ¿cómo es tu trato con ellos?
DE: Generalmente represento a jugadores que pasaron por Primera División y, actualmente, se encuentran en el ascenso, nombres que dejaron una marca en la Primera División con varios años en la categoría como Martín Fabro, Martín Perafán, Lucas Baldunciel, Luciano Nieto, Jorge Valdez Chamorro. Y los técnicos son una marca bien del ascenso como Pablo Vicó, Fabián Nardozza, el «Morrón» Benítez, Gabriel Gómez. El trato con ellos es un trato familiar. Más allá que dentro del speech de la mayoría de los representantes se habla de la amistad, entre los jugadores y sus representantes, muchas veces vemos que esto se rompe cuando hay negocios importantes en el medio y las personas sacan lo peor de sí. Por eso, siempre dije que lo más fuerte entre el representante y el representado, es el lazo de amistad y el lazo familiar que se pueden generar. El tiempo, después, va enlazando mucho más fuerte a la hora de hacer un negocio, que los dos empujen para el mismo lado para tener un bien común.
VD: ¿Cómo analizan la situación tus representados? ¿cómo es el compromiso de acercarles lo máximo que tengas a tu alcance para que no les falte nada en este momento?
DE: La situación está bastante complicada. Ellos analizan un panorama complicado como se les va a venir al resto del mundo en las diferentes actividades laborales, más allá que esto es un tema laboral que también acata lo deportivo. Pero también, por otro lado, ellos ven que la AFA se está moviendo como bien dijo el presidente, «Chiqui» Tapia, para poder reanudar los torneos o que, por lo menos, se hable con la pelota dentro de la cancha y no afuera. Creo que eso es fundamental para darle la tranquilidad a los jugadores y a los técnicos, que sepan que mientras la pandemia lo permita, lo más rápido posible la casa madre va a tratar que vuelva todo a la normalidad al menos en lo que acata a lo deportivo. La situación que ellos analizan es preocupante, por una cuestión lógica de salud, pero por el otro lado, semana a semana, ven ciertos movimientos que les da cierta tranquilidad. Con respecto a lo máximo que uno pueda darles no se trata de una billetera sino que se trata de estar presente en este momento. Una vez por semana hago zoom con todos los jugadores, somos aproximadamente 22 o 23 adentro de un zoom en donde charlamos, conversamos, tratamos de cruzarnos un poquito de información para estar más atentos a todo. Con los técnicos hablo casi todos los días, tanto con el «Marrón» Benítez como con «Fabi» Nardozza y Pablo Vicó que hoy tienen clubes y tienen la incertidumbre de qué va a pasar después de junio, como con «Gabi» Gómez que, por una cuestión que después de irnos de Mitre pasó esto de la pandemia y se nos complicó conseguirle un trabajo.
VD: Nadie ha estado preparado para una pandemia, para estar más de dos meses sin jugar al fútbol y vaya uno a saber cuánto más… ¿cómo se trabaja en la psicología de los jugadores?
DE: Lo más difícil de todo esto es trabajar en la psicología de los jugadores. Primero porque uno no es psiclólogo, y segundo por que uno cuando trabaja en el ascenso y sale de abajo, no tiene la billetera a veces para solventar ciertas situaciones de los jugadores que atraviesan en momentos económicos críticos. A uno le gustaría, en este momento, tener millones en el banco para poder solventar esta situación que un representante puede tener con sus jugadores. Pero, la verdad, desde el lado psicológico, sin entender mucho uno, lo más importante es estar. Es tocar contactos que puede tener uno para ver cómo puede estar esta situación, con dirigentes para ver cuál es el panorama, pasarle tranquilidad a los jugadores, escuchar la angustia que tienen, y siempre estar a disposición. Es mucho más fácil ser representante en las buenas que en las malas. La gran diferencia que hay es que en las malas uno no puede tener una respuesta a todo pero, por lo menos, hay que estar presente. Y, eso, le da cierta tranquilidad al jugador que sabe que no va a estar solo en esta situación.

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