PLATENSE: ¡FELICES 115 AÑOS, CALAMAR!

Hay clubes que se identifican, en el saber popular, con tan sólo nombrar algunas palabras. «Crámer y Pedraza», «El Polaco Goyeneche», «Saavedra», «El Calamar», «El Marrón» son sinónimos de una de las instituciones más grandes de la República Argentina que, fundada un 25 de mayo de 1905, celebra hoy sus primeros 115 años de vida.

Tuvo su origen en Recoleta. Su primera sede se eregía en Callao 2058, a metros de la Avenida del Libertador, cerca de donde actualmente se encuentra la Facultad de Derecho que hasta ese entonces ni siquiera imaginaba que tendría un edificio allí. Un triunfo del caballo Gay Simon le permitió hacerse de un dinero a un grupo de jóvenes que, apostando al turf, llevaron su pasión al fútbol. Aquél equino a quien deberían levantarle una estatua, pertenecía al stud Platense.

El Marrón no tardó en mudarse a Saavedra, su barrio, su lugar en el mundo. Se sumó a los torneos de AFA tanto en la era amateur como también en el profesionalismo. De hecho, fue parte del famoso torneo de 1931 donde los clubes pasaban a formalizar un poco más todo el tema de los certámenes, los contratos, y acompañaban el crecimiento de un deporte que, a velocidad luz, se metía en los hogares argentinos.

Platense fue también adentrándose en la vida de los futboleros. Con jugadores que eran convodados a la selección, con notables torneos como el de 1949 donde fueron subcampeones de Racing junto a River Plate. Éran épocas doradas en lo deportivo e institucional. Hicieron giras por Europa destacándose un triunfo ante el poderoso Milan de Italia.

Palacio Zino le puso uno de sus apodos, por cómo jugaban en el barro, por cómo se desenvolvían, así fueron «Calamares en su tinta». Pasaron décadas de un nivel superlativo y otras que mejor ni recordar. En los setenta perdieron su estadio de Manuela Pedraza y Crámer. Se reinventaron y, ocho años después, construyeron una casa nueva en Vicente López. Su gente, su empuje, el tesón de su hinchada lo llevó a doblarse pero no romperse en tiempos de penumbras.

Coqueteó mil veces con el descenso y, al menos en novecientas noventa y nueve, se salvó de manera milagrosa con partidos que fueron dignos de llevar a la pantalla chica, al cine o a Netflix. Sus fanáticos soportaron las malas. «El placer de sufrir» dirán por ahí pero ellos siempre estuvieron. En las buenas, y en las otras, acompañando constantemente al Marrón.

Gracias a aquél caballo, a esos muchachos que acertaron a la hora de fundar un club, a quienes le pusieron el hombro en las horas más oscuras, y a los que llevan en alto el blanco y marrón de su insignia, hoy el Calamar, celebra 115 años de vida. Por esas cosas del destino se fundó en una fecha patria y es que también la institución, muchas veces, ha sido un calco de la República Argentina. Nacidos un 25 de mayo de 1905, sobran los motivos para festejar un nuevo aniversario. ¡Feliz cumpleaños, viejo y querido Platense!

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