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¿YO QUIERO A MI BANDERA?

Foto: EFE

Por Ariel Rotbard – @Ariel Rotbard

El sueño de todo futbolista que llega a jugar en Primera es poder llegar a actuar algún día en su Seleccionado Nacional. Sin embargo, no siempre es tan así.

Hacia finales de la década del 60 un equipo periodístico tuvo la visión de hacerle una nota a un Maradona niño, en la cual Pelusa confesaba su más grande sueño: “Yo quiero jugar en primera y salir campeón con la selección”.

Afortunadamente para él, y para nosotros, Diego logró plasmar su anhelo en realidad. A Maradona se le podrán cuestionar muchísimas cosas en su vida pero jamás nadie podrá criticar su amor por la Albiceleste. Cuando se ponía la camiseta de la Selección disfrutaba de estar en su lugar en el Mundo, incluso en algunas ocasiones esto le llevo a tener duras peleas con los presidentes de Napoli y del Sevilla.

Sus discusiones con Conrado Ferlaino eran un clásico en los finales de los 80 (y casi que Diego parecía disfrutarlas), en el equipo andaluz también tuvo que pelear con la dirigencia de ese momento. En 1993 la Selección Argentina jugó un partido en Mar del Plata frente a  Dinamarca, y a los pocos días otro frente a Brasil en Buenos Aires.

En el medio de esos dos encuentros, el Sevilla debía jugar una fecha del campeonato español y no quería dar el permiso a Diego para jugar en su selección. Pero una tarea casi imposible es contradecir a Maradona, y más aún si se trataba de un partido de su amada  Albiceleste: El resultado de esta situación fue Pelusa jugando ambos partidos con el equipo de Basile y haciendo un viaje intercontinental en el medio para disputar su encuentro con el equipo sevillano.

Sin embargo en la historia del futbol existen casos totalmente antagónicos, en los cuales hay jugadores que prefirieron renunciar al honor de jugar con su seleccionado anteponiendo a ello otro tipo de intereses personales. El caso más emblemático es el de Fernado Redondo, quien renunció a su selección en tres oportunidades.


Su primer “no” a la Argentina fue al comienzo de su carrera en Argentinos Juniors, en esa ocasión fue convocado por Carlos Bilardo con vistas al Mudial 1990 pero Redondo desistió del llamado del Narigon debido a que, según sostenía, no tendría tiempo de seguir con sus estudios universitarios. Al poco tiempo fue transferido a Europa, a pesar que ello le complicaría proseguir con su cursada.

La situación cambió tras asumir el Coco Basile, allí Redondo pudo por fin participar de las eliminatorias y del Mundial 1994 en ese fabuloso equipo que terminaría con la gran decepción de la exclusión de Maradona por doping, y con la posterior eliminación ante la Rumania de George Hagi.

Tras ese paso mundialista el que también quiso contar con sus servicios fue Daniel Passarella, pero la historia tampoco llegó a buen puerto ya que el Kaiser le habría pedido/obligado que para estar en su equipo el mediocampista debería cortarse el pelo.

Passarella negó que esa fuera la razón del rechazo y su versión fue que él pensaba para  Redondo una función dentro del campo de juego que el jugador no estaba  dispuesto a cumplir. Solo ellos dos sabrán cuál fue la verdadera causa de este nuevo renunciamiento.

Pero ese no sería el último capítulo en su relación fallida con el seleccionado, más adelante fue convocado nuevamente por  el “Loco” Marcelo Bielsa. Ahí volvió a dar un paso al costado y la razón esgrimida por el numero 5 fue que ya estaba demasiado grande para soportar el ritmo de viajes y partidos que conlleva estar dentro de un plantel de elite como es la selección Argentina.

Otro famoso renunciamiento a la Albiceleste fue el de Juan Román Riquelme a la Selección que dirigía Maradona. En aquella oportunidad la pésima relación entre ambos derivó en la salida del enganche del equipo. Este enfrentamiento  se mantiene al día de hoy, lo que  pudo comprobarse recientemente en la última visita del DT de Gimnasia a la Bombonera.

Más atrás en el tiempo hubo un caso que, aún al día de hoy, es una verdadera incógnita y fue la renuncia de Jorge Carrascosa al seleccionado de Menotti previo al Mundial 78. El defensor era uno de los preferidos del entrenador,  siendo además capitán del equipo.

Sin embargo, solo unos meses antes del Mundial realizado en nuestro país el jugador tomó la drástica decisión de retirarse del conjunto argentino y jamás quedaron del todo claro los verdaderos motivos.

En ese mismo Mundial 78 hubo una renuncia que hizo mucho ruido y privó al torneo de contar con una de las máximas estrellas de ese momento. El astro holandés  Johan Cruyff decidió no participar y hubo todo tipo de especulaciones, desde un rechazo y boicot a los militares que gobernaban nuestro país hasta cuestiones publicitarias  (el crack mantenía un contrato personal con una marca de indumentaria mientras que su selección vestía la de otra competidora).

Muchos años después, se supo que la renuncia de Johan había estado relacionado a un hecho de la inseguridad que padeció  su familia en Barcelona pocos meses antes del evento y que dejaron al jugador sin otra opción que  elegir a sus seres queridos por sobre la pelota.

Mucho más cerca en el tiempo fue un deprimido Lionel Messi quien en un momento de frustración, y luego de perder su tercer final consecutiva con el seleccionado, decidió dar un paso al costado tras la Copa América 2016.

Sin embargo  tiempo después, y ante un clamor popular por su vuelta, la “Pulga” volvió a calzarse la 10 Argentina en un partido de las eliminatorias 2018 contra Uruguay que finalizó con triunfo 1 a 0 con gol del propio Lio.

A pesar de los casos enumerados, son muchísimos más los jugadores que visten orgullosamente los colores de su patria que aquellos que declinan hacerlo En todo caso, esas renuncias, serían la excepción que confirma la regla.

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