EL FÚTBOL EN EL BÁSQUET: LOS HERMANOS SEAN UNIDOS, HASTA QUE SE HABLA DE FÚTBOL

En Vermouth Deportivo seguimos acercándoles el lado futbolero de nuestros basquetbolistas. En esta entrega un tanto especial de «#ElFútbolEnElBásquet», hablaremos sobre cómo se vive el Clásico Santafesino en la familia Zurbriggen.

Fernando (22) y Alejandro (25) son hermanos. Fer se desempeña como base y Ale como alero, ambos comparten equipo en Obras Basket, equipo que limita la Liga Nacional. Por ahora, es una historia común hasta que les hablamos de fútbol, y ahí empiezan las peleas y las chicanas, ya que uno es de Unión y el otro es de Colón.

Vermouth Deportivo: -Muchos dicen toda mi familia es de tal equipo, pero ustedes son de dos equipos diferentes, que, encima, son rivales ¿Cómo nació su fanatismo?

Fernando Zurbriggen: –Yo soy ‘Sabalero’ porque toda la familia es de Colón, hincha de Los Palmeras y el rojinegro. Fui a la cancha algunas veces, pero con amigos más que familia.

Alejandro Zurbriggen: –Mi fanatismo por Unión nace por mi abuela Lidia (la mamá de mi mamá) que me regalo una toalla que era de Unión. Yo nunca lo supe hasta la edad de 5 o 6, cuando se transformó en mi toalla favorita, y entonces ahí nace un poco el fanatismo.

V.D.: -¿Quién son sus ídolos?

F.Z.: –Mi ídolo es Esteban ‘El Bichi’ Fuertes.

A.Z.: –El mío siempre fue Leo Madelón por su compromiso y todo lo que hizo con Unión. Ahora, en esta Superliga, me gustan Troyanski y Bou.

V.D.: -¿Qué es lo más loco que hiciste por el club?

F.Z.: –Cantar las canciones de Colón en pleno banderazo ‘Tatengue’ (risas).

A.Z: –¡Lo quería matar! (risas). Igual, con la mejor onda. Cada vez que pasamos por la cancha de Colón o de Unión, siempre había cantos entre nosotros o decir: “¿A dónde están que no se escuchan?” o “¿Qué olor que hay acá?”, cosas así, pero no pasa nada. Siempre con buena onda, nunca nos peleamos por eso y, por mi parte, creo que no hice nada loco, más que apuestas a la familia o contra amigos en los clásicos.

V.D.: -¿Cómo es el día que justo les toca jugar/entrenar y en ese momento juegan Unión/Colón?

F.Z.: –El asistente Javier Ielmini es de Colón también, siempre hacemos chistes en las prácticas y hablamos del equipo; pero cuando se entrena, se entrena.

A.Z.: –Me ha pasado, por ejemplo, que tengo que jugar y que juega Unión a la misma hora o un rato antes. Cuando juega a las cinco de la tarde, hago la previa de mi juego con unos mates y viendo a Unión. Disfruto mucho seguir al equipo. Y cuando juega a la misma hora, lo primero que hago es agarrar el teléfono. El asistente también siempre hace un poco la contra, así que, lo primero que hago es preguntarle: “¿Y, cómo salió? ¿Cómo salió el más grande de América?” Entonces hay veces que me dice él también”.

V.D.: -¿Qué equipo/época recordas mas?

F.Z.: –Todavía sigo conmocionado por la final de la Copa Sudamericana y el recital de Los Palmeras en vivo.

A.Z.: El equipo que clasificó a la Sudamericana 2019 y el equipo que tenía a Bazán Vera como goleador en 2005.

V.D.: -¿Cómo viven los clásicos? ¿Se cargan entre ustedes? Si pierden, se bancan las cargadas?

F.Z.: Apuestas, promesas, rituales, es un verdadero evento (risas). Claro que hay chistes y peleas también.

A.Z.: –La verdad es que vengo bien porque el último lo gané yo (risas), así que no me puedo quejar. Obviamente que nos cargamos y hay apuestas de por medio. Generalmente, pero soy el único que apuesta contra toda la familia, así que, para mí se hace un poco más complicado. En la última apuesta, había un asado a la estaca, así que todavía me lo deben. Calculo que una vez que termine todo esto y ver cómo sigue la temporada me lo van a pagar. Bah, no sé, tengo la esperanza todavía. Cuando pierdo, no puedo decir nada, porque pierdo y soy uno solo contra cinco. Es imposible.

V.D.: -Ale, tu clásico rival jugo la Final de la Copa Sudamericana, ¿Cómo la viviste? ¿Te importaba? ¿Hubo cargadas al final o estabas en la tuya?

A.Z.: –La verdad es que, al principio, no podía creer que hayan llevado a Los Palmeras, que haya sido real. Pero nada, después me senté. Recuerdo que estábamos acá en casa con Fer y me senté a verlo. Cuando pierde y pasa todo lo que pasó dije: “La verdad, es el destino”. Habían vendido mucho humo, muchas pavadas a lo que respectaba a la cantidad de gente que movilizó y demás. Así que, lo cargué un rato pero como estaba dolido por el resultado no hacía falta decirle más nada (risas).

V.D.: -¿Y vos Fer, cómo viviste la final? ¿Cuántas veces escuchaste/cantaste el hit “Soy Sabalero” desde que sonó en esa final?

F.Z.: –Piel de gallina, el himno del Sabalero se escucha en los boliches, ¡Imagínate lo trascendental que fue ese momento! Imposible no emocionarse con ese canto, el famoso éxodo. Decenas de miles de hinchas fueron.

V.D.: -¿Cual creen que es la diferencia entre la selección de fútbol y la del básquet en cuanto a llegada a la gente?

A.Z.: –Creo que hoy, un poco está más nivelado, ¿no? Pero bueno, históricamente siempre ha sido el fútbol lo que mueve a las masas. Entonces, siguiendo con esa historia y esa tradición con lo que respecta a mundiales y demás, creo que hoy la Selección Argentina respecto a lo que ha hecho en anteriores mundiales y demás, tiene más llegada; pero en este último tiempo, el básquet se ha revolucionado mucho. De la Selección Argentina de básquet se ha hablado mucho y la empareja un poco. Yo creo que, igual, el fútbol es muy superior al básquet por la cantidad de gente que mueve y lo que genera. Pero creo que a futuro eso se puede nivelar.

F.Z.: –Es cultural, el fútbol es increíblemente social y popular. ¡En todos lados se juega! Aunque el básquet no tiene nada que reprocharse, tenemos un legado único y muy respetado.

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