MANU DAY: EL 20 DE LOS SPURS

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Por: Enzo Rueda

En épocas donde los superhéroes se amontonan en las pantallas de los cines y realizan maniobras creadas por computadora, hubo uno en la vida real que hizo cosas imposibles en un lugar imposible para un argentino. No llevaba una capa, pero sí una 20 en la espalda. Por eso hoy celebramos el día del más grande basquetbolista que vio nacer nuestro país.

Para muchas personas el básquet fue algo ajeno en la infancia, en parte por culpa del fútbol y la cultura del deporte dominante en nuestro país. Quizás el primer acercamiento de tantos jóvenes fue cuando nos hizo vibrar con aquella palomita en el último segundo contra Serbia y Montenegro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, viéndolo por Canal 7. Desde ahí, supimos quién era Ginóbili, dónde había nacido, cuántos años tiene, pero especialmente dónde jugaba. San Antonio Spurs fue la respuesta, y a partir de ahí nos hizo fanáticos sin saber demasiado de la franquicia. Fuimos afortunados, ya que en esa temporada que lo descubrimos, la 2004-05, los texanos volvieron a gritar campeón con Manu como figura y el interés fue cada vez más grande.

La tecnología avanzaba en nuestros hogares y de a poco íbamos entrando en el mundo del internet, o el nuevo espacio para conocer más sobre este compatriota que nos decían que estaba haciendo historia, porque la NBA no era un lugar para argentinos. De a poco encontramos que fue una estrella en Italia y que en 1999 lo “draftearon”. ¿Qué es un Draft? ¿De qué se trata? ¿Por qué él fue elegido? ¿Cómo lo eligieron? ¿Lo pueden seleccionar si no estaba en Estados Unidos? Fueron algunas de las preguntas que surgieron en el momento y de a poco se fueron contestando.

Nos enteramos que llegó a los Spurs en 2002 y debutó contra Los Ángeles Lakers. De a poco su apellido iba resonando en cada uno de los estadios donde iba y todos preguntaban por él. No tenían demasiada información, por eso se sorprendían de sus movimientos en la cancha. En medio de la temporada 2004-05, disputó el Juego de las Estrellas. ¿Qué es el Juego de las Estrellas? Otra cosa para investigar. La información nos hacía sentir más cerca de él, y cada vez que jugaban los de Popovich nos teníamos que preparar para un momento especial.

Con el correr del tiempo, fuimos testigos del campeonato obtenido en 2007 frente a Cleveland Cavaliers, donde jugaba un tal LeBron James. Un anillo que se disfrutó más, porque en el plantel estaba Fabricio Oberto, otro que fuimos conociendo de a poco. Ver a dos argentinos triunfar en un espacio donde los nuestros no podían ir años atrás, nos llenó de orgullo. Empezamos a comprender que Ginóbili no era sólo grande para nosotros, también era importante para la NBA. En 2008 recibió el premio a Mejor Sexto Hombre de la Liga. ¿Qué es el Premio al Mejor Sexto Hombre? Volvimos a googlear. Era el miembro del equipo que estaba siempre preparado para entrar y dejar todo, ahí fue cuando entendimos porqué casi siempre era suplente.

Hubo un tiempo en el que Manu seguía brillando, pero los éxitos a nivel colectivo no llegaban. La oportunidad para volver a lo más alto llegó en 2013, enfrentando en las Finales a Miami Heat. Cada vez que veíamos a los Spurs en esa instancia eran campeones, no había otra posibilidad. Como hincha, se vive de manera diferente. Cayeron en el Juego 7 y quedaron al borde de festejar una vez más. Quizás fue el primer gran golpe para los que empezamos a seguir la competencia en el corto plazo. Recordamos las palabras del 20 y su posterior llanto, pero sabíamos que iban a seguir dando pelea. En 2014 se volvió a repetir la misma Final. La ventaja estaba de nuestro lado (3-1), restaba sólo un partido para volver a la consagración. Fue la semana del deporte nacional, ya que comenzaba el Mundial de Fútbol en Brasil para Argentina. El quinto partido sería inolvidable, los texanos brindaron un juego único, volvieron a ser campeones y nuestro jugador favorito nos dejó en la memoria una volcada impresionante.

El tiempo avanzaba, pero no lo queríamos mirar. Sabíamos que estas aventuras tenían una fecha de vencimiento. Pateábamos el calendario y hacíamos fuerza en las redes sociales, aun sabiendo que en algún momento le iba a poner punto final a una exitosa carrera. El día llegó, fue ese lunes 27 de agosto de 2018. Incrédulos, como cuando se enteró que lo habían drafteado en 1999, no lo creíamos, o no lo quisimos creer. Fuimos egoístas, ¿qué más le podíamos pedir? Siempre nos dio todo. Nos pusimos tristes, soltamos algunas lágrimas, pero miramos hacia atrás y recordamos los momentos vividos, todo lo que habíamos aprendido gracias a él.

De ser un total desconocido, a ser nuestro ídolo máximo. A ser esa persona que queríamos ver cada noche que pasaban uno de sus partidos en Estados Unidos. A ser ese nos transmitía valores sobre el juego y la vida. A ser ese chico de Bahía Blanca que nos representó en el mundo con grandeza y humildad. A ser el que respetaban y admiraban sus rivales. A ser el que patentó el Euro Step en la NBA. A ser el que conformó con Gregg Popovich, Tim Duncan y Toni Parker uno de los mejores equipos de la historia. A ser el que nos hacía desvelar por las noches, cuando al otro día debíamos ir a estudiar o trabajar, y nos retaban porque despertábamos a todos con nuestros festejos en cada tiro. A ser el me motivó a soltar estas palabras.

Gracias por todo, Emanuel David Ginóbili. Feliz Día.