ARGENTINOS JUNIORS: A DIEZ AÑOS DEL ÚLTIMO TÍTULO EN PRIMERA

Foto: @AAAJoficial

El Bicho colmó Parque Patricios con el corazón en la mano y desbordó de felicidad cuando Sául Laverni marcó el final del pleito ante el Globo. La tarde otoñal del domingo 15 de mayo de 2010, hace exactamente una década, volvía a consagrar como campeón de Primera División al Tifón de Boyacá después de un cuarto de siglo.

El Nacional de 1985 posicionaba a Argentinos Juniors en lo más alto de la tabla de posiciones y gozaba con una vuelta olímpica que un mes más tarde continuaría coronándose con la Copa Libertadores de América. Desde ese entonces, la escuadra de La Paternal fue alternando buenas y de las otras hasta llegar al inolvidable Clausura 2010 donde volvió a reencontrarse con la gloria.

La campaña empezó con un empate ante Boca Juniors, en condición de local, que dejó un sabor agridulce. El equipo tenía argumentos, potencial ofensivo, pero debía continuar demostrándolo. Claro que la derrota por 3 a 0 en la fecha siguiente ante Banfield parecía echar todo por la borda. El elenco del Claudio Borghi se recuperó con un majestuoso 6 a 3 contra Lanús en La Fortaleza pero volvió a caer en un pozo.

Un empate con Newell´s en La Paternal, otro con Atlético Tucumán en el José Fierro, y una caída ante Godoy Cruz de Mendoza en el Diego Maradona dejaban al Bodeguero en la cima del campeonato y a los porteños sumergidos en un decimoquinto puesto. Sin embargo, aquél duro golpe de los cuyanos sirvió para levantar cabeza y no volver a bajarla jamás.

Tres victorias al hilo hilvanó Argentinos Juniors entre la séptima y la novena fecha. Sin brillar en ataque, con lo justo, despachó por 1 a 0 a Estudiantes de La Plata con gol de un ex como José Luis Calderón. Luego lo siguió Vélez Sarsfield con un tanto en contra de Marco Torsiglieri. Y para continuar la racha voletó a Racing con la conquista de alguien que también había lucido la pilcha de la Academia como el «Buitre», Nicolás Pavlovich.

Tras empatar con Tigre en la décima jornada, el Tifón de Boyacá ya marchaba quinto. Barrió a un flojísimo River con una diana del «Chuco», Ismael Sosa, y más tarde a Chacarita Juniors con un doblete de Facundo Coria. La racha de triunfos no se detuvo por las siguientes dos jornadas. Victoria en Arroyito sobre Rosario Central por la mínima y goleada sobre Colón en Boyacá y Juan Agustín García.

Los del «Bichi» Borghi venían con el pecho inflado y querían llevarse puesto a quien se les pusiera adelante. Arsenal le puso las cosas difíciles y empataron 2 a 2 en Sarandí. Faltaban cuatro fechas, el Pincharrata no aflojaba, Independiente daba pelea y Godoy Cruz también quería coquetear con el título.

El Bicho aprovechó que uno de los que lideraba era el León y se comió al Lobo por 3 a 1. Tras vencer a Gimnasia La Plata, despachó a San Lorenzo con un doblete del «Chuco» Sosa en un formidable 2 a 1. Sin embargo se venía el Rojo de Avellaneda y se trataba casi de una final anticipada por más que a todos les quedara un encuentro por delante.

Los porteños con 35 unidades recibían a los de Avellaneda con 31 puntos. El líder era Estudiantes de La Plata que empató sin goles con Rosario Central y dejaba el desenlace bien caliente. Y a todo esto, el Tomba tenía los mismos porotos que el Rey de Copas. Todos apretados y sólo un resultado podía quitarle algo de dramatismo al final del campeonato.

No fue un partido más aquél 9 de mayo, fue un partidazo. Cambiante, infartante, apasionante. Ese equipo de La Paternal iba al frente con convicciones y lo demostró limpiando a un rival directo con dos goles de Pavlovich, uno de Juan Sabia y el otro de Matías Caruzzo para un inolvidable 4 a 3 en su favor.

De esa manera, el Bicho agarró la cima del torneo y llegó a la última fecha sabiendo que el cameponato dependía de sí mismo. Un triunfo en Parque Patricios desataría la locura. De nada sirvió que Estudiantes de La Plata haya goleado a Colón en Santa Fe. Esa tarde del 16 de mayo, hace exactamente 10 años, Juan Ignacio Mercier, olvidó su pasado en Platense para convertirse en héroe del Tifón de Boyacá.

El «Pichi» abrió el marcador, Coria estampó el segundo, y la marea colorada, que inundó una popular que siempre fue difícil de llenar pero esta vez estaba abarrotada de gente, ya palpitaba la vuelta olímpica. El descuento de Alan Sánchez sólo sirvió para ponerle algo de pimienta a la condimentada fiesta. El 2 a 1 fue historia. Y Argentinos Juniors, hace exactamente una década, volvía a ser campeón de la Primera División del Fútbol Argentino.

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