AL FÚTBOL SE LE CERRÓ EL ARCO

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Por: Administrador

Por Ariel Rotbard – @ArielRotbard

La actual pandemia del Coronavirus puso un freno, como jamás había pasado en historia, a prácticamente todas las actividades económicas, sociales y religiosas del planeta. El fútbol no fue ajeno y ello desencadenó la suspensión de las ligas de casi todo el Mundo

Como si estuviéramos en la piel de Bill Murray en la película “El día de la Marmota” nuestros  días  en estos tiempos de Cuarentena  parecen repetirse una y otra vez  atrapados en un Hechizo de Tiempo del cual no podemos escaparnos.

En lo que hace al deporte y más específicamente al futbol, el hincha vive en estos días una etapa similar, pero potenciada a la millonésima, a la que experimenta durante los días del periodo “Arbolito de Navidad”; ese momento del año que abarca aproximadamente desde el 8 de Diciembre hasta el 6 de Enero y el futbolero argentino sufría una abstinencia de la pelota por el párate de los torneos de todas las divisionales

El consuelo que tenía el fanático  en esos “duros  momentos” era el de poder visualizar las acciones de la Premier Ligue inglesa, en la cual hay partidos que se juegan incluso el 1 de Enero, Sin embargo esta situación actual no se parece en nada a ello.

En estos días las únicas ligas en juego son las escasamente atractivas de Bielorrusia, Nicaragua, Taiwán y Corea del Sur. Hay que tener demasiado amor por la redonda como para buscar en la web y excitarse viendo  imágenes de esas ignotas y lejanas ligas.

Hay quienes en nuestro país se entusiasman con la posibilidad de la reapertura de la Bundesliga hacia el próximo fin de semana y se preparan para disfrutarla como si se tratase de la final de la Copa Libertadores

En los canales deportivos argentinos, la pantalla se nutre de panelistas debatiendo y especulando con las probables formas de reanudación de los torneos, diferentes tipos de encuestas, reportajes a figuras actuales y del pasado y sobre todo de repeticiones de viejos y a veces no tan viejos partidos.

Pero indudablemente se lleva el premio número 1 a la crueldad aquellos replays de la Final con Alemania en el Mundial 2014 u otras eliminaciones dolorosas de nuestra Selección en algún otro torneo, como el gol de Bergkamp en Francia 98 o el tiro libre de los suecos en el 2002

Parece una broma macabra sumarle a esta abstención futbolera esas balas en el medio del corazón futbolero argento, y peor aún si tenemos en cuenta que son disparadas por los mismos canales locales (¿Será a eso que llaman el famoso “fuego amigo”?)

Como decía Don Julio desde su sillón de Viamonte, todo pasa… y esto también pasará.