FERRO: HASTA DICIEMBRE SIGUEN TODOS

Por: Marcelo Patroncini

La pandemia por el coronavirus puso en jaque a muchos sectores económicos. Claramente, el fútbol no estuvo ajeno a ello. Sin embargo, en un rápido accionar de la dirigencia y en concordancia con los jugadores, el Verdolaga renovará los contratos automáticamente hasta diciembre teniendo en cuenta que el 30 de junio muchos quedarían sin efecto.

Aún no se sabe cuándo volverá a rodar el esférico. Desde Vermouth Deportivo jamás se intentó decir una fecha con exactitud pues, a la espera de una confirmación oficial, ni julio, ni agosto, ni septiembre todavía fueron confirmadas e incluso existen versiones de los especialistas de la salud que hasta se atreven a sugerir que todo regrese en diciembre.

En los últimos días, desde AFA se dio a conocer la finalización de los campeonatos en curso. También se manifestó que no habrá descensos pero lo que restaba por evaluarse era el tema de los ascensos. Y aquí es donde la idea empezó a seducirle a Ferrocarril Oeste que, en franca levantada, aún sueña con un Reducido para volver a Primera.

Lo cierto es que aquello que se suspendió en marzo no tiene fecha de continuidad aún. Ya adentrándonos en mayo, la primera gran duda que se avecinaba por Caballito era el tema de los contratos a vencer próximamente. El Show de Ferro, uno de los medios partidarios por excelencia de la entidad porteña, investigó y publicó aquellos jugadores que corrían peligro de arrancar julio de 2020 con los dos pies afuera.

El arquero Andrés Bailo, pieza fundamental del equipo de Jorge Cordon, era uno de ellos. Otro era el histórico zaguero, Hernán Grana, con pasado en Lanús, Boca y el fútbol de Estados Unidos. Quien también estaba en esas condiciones era el otro lateral, Rodrigo Mazur, motor de cada avance por izquierda. E incluso, para quedar más renga aún la línea defensiva, se sumaban los titulares Gustavo Canto, Sebastián Olivarez y, el suplente, Guido Milán.

Renzo Tesuri, Pablo Ortega y Tomás Asprea, necesarios en el andar del mediocampo, también tenían sus contratos próximos a vencer. Y lo mismo secedía con los atacantes Cristian Bordacahar y Rubén Tarasco. Pero más allá de todo, el que también tenía que sentarse a negociar antes del 30 de junio era el entrenador que ilusionaba a cada uno de los hinchas Verdolagas.

Ferro, al igual que muchos clubes, comprendió el esfuerzo que se hará desde Viamonte 1366 por reanudar el fútbol cuanto antes pero también entendió que dentrás de una firma hay una familia, un ingreso, una necesidad. Por eso mismo extendió los vínculos hasta diciembre de 2020 y, en caso de poder competir por un ascenso, tendrá completa esa locomotora que arrancó el año arrasando a todos los que tenía por delante.