RACING: FLEITA, A 25 AÑOS DE LA RABONA A CHILAVERT

Foto: Imagen de TV

El mejor arquero paraguayo de la historia y uno de los guardametas más enormes a nivel mundial tuvo un verdugo que se dio el gusto de hacerle goles de todos tipo y color. Juan Fleita, quien ya le había convertido de chilena en el José Amalfitani, volvió a embocar a José Luis Chilavert con una hermosa rabona en lo que fue empate entre el Fortín y la Academia por 1 a 1 hace exactamente un cuarto de siglo.

Eran años dulces para Vélez a pesar que ese campeonato, tal vez por culpa de ese empate, lo dirimieron Gimnasia La Plata y San Lorenzo de Almagro en la última jornada. No obstante Racing solía hacerle frente a los de la V Azulada y, precisamente en Liniers, el «Lagarto» tenía alquilado a «Chila» en el arco que daba espaldas a la General Paz.

En noviembre de 1993, el Fortín se quedó en la puerta del título que finalmente se llevaría River porque la Academia en el Amalfitani cantaría victoria con un tanto del «Cabezón», Alejandro Allegue, y una chilena descomunal de Fleita que quedó para la historia por su exquisita definición y por cambiarle completamente el ángulo a Chilavert.

Para el Clausura 1995, la suerte no acompañaba a los de Avellaneda que, tras la parda en Liniers, empezó una levantada para culminar sexto. Una fin de semana antes, el equipo de Diego Maradona y Carlos Fren había perdido con River en el Cilindro bajo un diluvio de protestas arbitrales. Sin embargo, la noche de aquél domingo 30 de abril, hace exactamente un cuarto de siglo, arrancó con una sonrisa al igual que el mencionado encuentro ante el Millonario.

A los 12 minutos del primer tiempo, Marcelo Saralegui con pasado en Nacional de Montevideo y el Torino de Italia, sacudió desde fuera del área. El paraguayo Chilavert dio rebote al bombazo del uruguayo y allí apareció un viejo conocido del arquero que endulzó las miradas de todo el globo terráqueo. A pura velocidad, el «Lagarto» capturó el esférico, alargó la jugada y, casi sin terreno, esbozó una rabona que infló las redes para que el nacido en Santa Fe pudiese treparse del mismo alambrado que lo había visto graficar inolvidables piruetas un año y medio atrás.

Vélez finalmente acabaría empatando con un gol de penal (otro ya que ante River le habían sancionado uno en contra a la Academia) convertido por Roberto Trotta. Sin embargo, ese 1 a 1 no quedará en el olvido. Porque esa noche dominical la gente no paró de cantar el «Fleita no tiene marido, Fleita no tiene mujer» que quedará para siempre y aún a un cuarto de siglo se sigue recordando en todos lados.

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