ITALIA: EL DERBY DELLA LANTERNA

Foto: @LiguriaNotizie

A orillas del Mar Mediterráneo, en el noroeste de Italia, se erige Génova, la capital de la región de la Liguria con sus algo menos de 600.000 habitantes, urbe fundada por los fenicios en el siglo VI a.C. y que ha sido siempre un actor preponderante en el comercio marítimo en Europa.

En permanente pugna con Venecia por la supremacía del comercio con Tierra Santa en la época de las Cruzadas, vio nacer a Cristóbal Colón y actualmente se erige como el segundo puerto italiano de mercancías. La gran riqueza heredada de esa supremacía comercial se ve reflejada en los edificios del centro histórico que se alzan en estrechas callejuelas. Sin embargo, el monumento que da nombre a este derbi es el faro de Génova, con casi 900 años de historia, que con sus 77 metros de altura es el más alto del Mediterráneo. Bienvenidos al “Derby della Lanterna”.

Se trata de uno de los clásicos más jóvenes ya que el primero no se celebró hasta 1946. El Genoa Cricket & Football Club se fundó en 1893, en esos momentos como Genoa Cricket & Athletic Club, por un grupo de diez nobles ingleses que se encontraban en Génova, atraídos por el renovado desarrollo comercial de la ciudad tras la apertura del Canal de Suez, destacando entre ellos Charles Alfred Payton, el Cónsul General británico en la ciudad ligur. Es el primer club de fútbol fundado en Italia (entre los que todavía siguen con vida), siendo en 1897 cuando juega su primer partido, tras aprobarse en Asamblea la entrada de socios italianos. Por otro lado, es el primer grande del balompié italiano tras proclamarse campeón en 6 de los 7 primeros campeonatos.

Aunque su primer partido lo disputó en las instalaciones del Sampierdarena (otro de los equipos de la ciudad), inmediatamente James Richardson Spensley, artífice de la citada Asamblea, decidió buscar una nueva sede, pasando a jugar en Ponte Carrega hasta 1907, cuando se trasladó al Campo di San Gottardo. Poco después, en 1911 se inauguró el nuevo terreno de juego en el barrio de Marassi, el estadio más antiguo del calcio, dónde seguirían llegando los éxitos para el Genoa (campeón de Italia en 1915, 1923 y 1924 y de la Copa de Italia en 1937). Todo esto contribuyó a que sea considerado el equipo con mayor tirón entre la clase alta.

Tras la Segunda Guerra Mundial tuvo lugar un hecho crucial en la historia futbolística genovesa, ya que en 1946 se produjo la fusión entre dos de los tres clubes de la ciudad. En el año 1946 la Federación Italiana decidió unir las dos divisiones, la Norte y la Sur, para crear un campeonato con un único grupo. El Andrea Doria finalizó el certamen décimo pero, de manera arbitraria, la Federación decidió que por ser un equipo con menor peso histórico debía descender. Mientras tanto, el Sampierdarenese, a pesar de culminar decimocuarto, permanecería en la Primera División.

Los directivos de ambos clubes decidieron que, para combatir la mala situación financiera del Sampierdarenese y el descenso de categoría del Andrea Doria, lo mejor era fusionar a ambas instituciones y fue así cómo nació la Unione Calcio Sampdoria, un extraño enlace entre un club proletario y otro elitista, que desde su constitución fue apodado el “equipo de los millonarios” por el poderío económico que ostentaba.

En cuanto a los colores elegidos, éstos serían una mezcla del blanco y el azul del Doria, y el negro, rojo y blanco del equipo del barrio de Sampierdarena. Desde entonces ambos clubes juegan como locales en el Luigi Ferraris (la hinchada del Genoa ocupa la Grada Norte, mientras los tifossi blucerchiati se sitúan en la Grada Sur).

El 3 de noviembre de 1946, se jugó el primer derbi en dicho recinto (Marassi fue renombrado en honor a este ex jugador fallecido en combate durante la Primera Guerra Mundial). La victoria fue para el Doria que se impuso por 3-0. En el cómputo global hay clara ventaja para el «Doria», que aunque por detrás en el global de títulos, puede presumir de que no ha visto todavía a su gran rival levantar una copa y de contar con un trofeo internacional. Sin embargo, para los hinchas del Grifone son de muy grato recuerdo dos derbis recientes con acento argentino: el triunfo en la 2008-2009 con el único hat-trick de la historia en los derbis genoveses (anotado por Diego Milito) y la victoria en el minuto 97 dos temporadas después con gol de Mauro Boselli que contribuyó de manera decisiva al descenso de la «Samp» una jornada después.

El equipo más vinculado a las clases populares (bien reflejado en el escudo de los blucerchiati, que representa a un marinero genovés fumando pipa) no tuvo en sus inicios actuaciones destacadas en la Serie A, a pesar de convertirse rápidamente en un clásico de la máxima categoría, ya que no fue hasta la segunda mitad de los 80 que conquistó sus mayores éxitos (4 Copas de Italia, 1 Scudetto, 1 Recopa de Europa, 1 Supercopa local y subcampeón de la Copa de Europa). La mayoría de estos logros se consiguieron con el sello desde el banquillo de Vujadin Boskov. Era un equipo cuya columna vertebral la integraban Gianluca Pagliuca en el arco (portero titular de Italia en el mundial del 94), en el centro de la defensa Pietro Vierchowood, en el medio de la cancha Attilio Lombardo y el brasileño Toninho Cerezo y, para el gol, Roberto Mancini y Gianluca Vialli.

Actualmente, ambos están atravesando una situación clasificatoria complicada, con el Genoa un puesto por encima del descenso y la Sampdoria a su vez, un lugar por encima de sus vecinos. Los grandes triunfos para ambos quedan lejos en el tiempo (especialmente para los hinchas del Grifone), pero no cabe duda de que estamos ante uno de los derbis más apasionantes del fútbol italiano.

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