CADU: OCHO AÑOS DEL DÍA QUE JUGARON CON OCHO

Foto: @HevaImagenes

Ver para creer. El ascenso argentino siempre tuvo historias magníficas dignas de armar los mejores guiones de Neflix y, el Celeste de Villa Fox, no estuvo exento de un episodio inolvidable. Un 26 de abril de 2012, hace exactamente ocho años, la escuadra del oeste se presentó a jugar ante Midland en Libertad justamente con… ¡ocho jugadores!.

Para el fútbol metropolitano, la cancha de Defensores Unidos siempre fue uno de los recintos más lejanos con ciertas excepciones como podría suceder con Deportivo Armenio o elencos en Campana. Lo cierto es que, a la inversa, la escuadra de Zárate se vio eternamente obligada al sacrificio de un viaje largo por quincena. Y, en su excursión ante el Funebrero, ese periplo falló por partida doble.

Corría la vigésimoquinta fecha del campeonato de Primera C de la tempora 2011/12. Al infortunio del Celeste se le sumaba que el Viola, su eterno rival, marchaba con ritmo arrollador rumbo al ascenso a la B Metropolitana. No era la mejor temporada para el elenco de Villa Fox pero tampoco para un Ferrocarril Midland que aquél fin de semana de febrero esperó a un rival que nunca se presentó.

El ómnibus de CADU tuvo una pinchadura de neumático en la autopista, en pleno verano, y la Asociación del Fútbol Argentino decidió postergar la contienda. Buscando un lugar en el calendario, y endilgándole los gastos a la visita, reprogramaron todo para que puedan verse las caras cuatro jornadas antes del final pero la historia volvió a escribir un capítulo desopilante.

Un acto del gremio de Camioneros y varios piquetes en diversos puntos estratégicos del país demoraron al transporte del conjunto de Zárate. Analizando la situación, la visita pidió que extienda el horario de inicio y el dueño de casa, apoyado en la decisión arbitral de Sebastián Bresba, aceptó aguardar media hora más para que lleguen los protagonistas. Aquí, no hubo contemplación alguna desde Viamonte 1366.

Claramente los cortes de ruta bloquearon las ilusiones. Así se hicieron las cuatro de la tarde en el Ciudad de Libertad y Defensores Unidos tuvo que acatar una decisión. En la cancha había seis jugadores que vivían por la zona y no fueron hasta Villa Fox para viajar con el plantel. También se sumaron dos protagonistas que ni siquiera estaban convocados y así pudieron juntar ocho para arrancar el partido.

Midland no tuvo piedad dentro de la verde gramilla. Ya había esperado demasiado para llevar adelante la contienda y, en media hora, se imponía por 4 a 0 sobre un CADU que jugaba con la camiseta suplente del local. Al día siguiente, en la clásica reunión de la mesa de la Primera C de los viernes, hubo fuego cruzado entre los dirigentes. El cotejo terminó 6 a 0 y Defensores Unidos recién pudo llegar a once jugadores en la complementaria. Pasaron exactamente 8 años de una tarde inolvidable y dignísima de contar en los capítulos más espeluznantes de la historia del ascenso argentino.

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