BOCA: HACE 26 AÑOS FIRMABA JOHN JAIRO TRÉLLEZ

Foto: @clarincom

El mito que retumbó por los pasillos de la Bombonera aquél otoño de 1994 era la gran duda que tenía César Luis Menotti para fichar un delantero que pudiese potenciar una delantera plagada ya de extranjeros. Uno de los nombres que se barajaban era el de un tal Ronaldo. El otro, quien finalmente llegó hace exactamente 26 años, fue John Jairo Tréllez.

«Turbina» arribó a Boca Juniors con algunos pergaminos interesantes en contraste con el menor de edad brasileño que en su primera temporada en el Cruzeiro daba indicios de lo que realmente terminó siendo. Y como la suerte era esquiva en ese entonces por Brandsen 805, la elección corrió por el mismo rumbo.

Tréllez venía de ser campeón con Nacional de Medellín, de jugar en Suiza, y de ser convocado en eliminatorias por el «Pacho», Francisco Maturana. Colombia era una selección ejemplar, con un potencial mágico, pero la historia de este delantero no estuvo a la altura de las páginas más gloriosas de la entidad Azul y Oro.

Mientras el Mundial de Estados Unidos se avecinaba y el llamado de «Turbina» era una fija que jamás se concretó, el atacante cafetero firmaba su contrato con el Xeneize un 13 de abril de 1994. La rúbrica y su extraño peinado despertaban en el hincha la necesidad de verlo en acción cuanto antes. Y así fue como debutó once días más tarde en cancha de Huracán con el empate 0 a 0 frente al Deportivo Español. Esa tarde fue titular junto a un combo de extranjeros compuesto por los uruguayos Rubén Da Silva y, el «Manteca», Sergio Daniel Martínez. Y, para completar la feria de las naciones, en el segundo tiempo ingresó el chileno Ivo Basay reemplazando al «Betito», Luis Carranza.

Tréllez tuvo revancha rápidamente y volvió a fallar. Boca perdía con River el Clásico en la Bombonera. Después empataba con Platense y recién en su cuarto partido vio la victoria cuando los del «Flaco» Menotti se impusieron por 4 a 0 frente a Gimnasia y Tiro de Salta en el norte argentino. Eso sí, los goles se los había dejado en el aeropuerto internacional de El Dorado.

El 13 de mayo, cuando la tinta con la que firmó el contrato cumplía un mes, festejó su primer tanto con la pilcha Azul y Oro. Esa diana sirvió para que su equipo derrote por 2 a 1 al Deportivo Mandiyú de Corrientes. Volvió a mojar en agosto, después del Mundial de Estados Unidos donde no fue convocado. Su víctima fue Gimnasia La Plata y, desde ese entonces, el arco se le volvió a cerrar.

En total disputó 20 partidos con la camiseta de Boca, anotó dos tantos, perdió la final de la Supercopa de 1994, y en diciembre de ese año tras tropezar frente a Belgrano de Córdoba migró al fútbol brasileño donde también duró poco y nada. Tréllez dejaba un recuerdo para el olvido y a su vez inolvidable hace exactamente 26 años. Mientras tanto, ese tal Ronaldo, empezaba a romperla en Holanda y, a esa altura, aún siendo menor de edad, ya era campeón del mundo con el Scratch de Carlo Alberto Parreira.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*