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INDEPENDIENTE: A 25 AÑOS DE LA RECOPA EN JAPÓN

Gentileza: www.delacunaalinfierno.com.ar

Un 9 de abril pero de 1995, Independiente sumaba a su rica colección el único trofeo que le faltaba hasta ese entonces: la Recopa Sudamericana. En el Estadio Olímpico de Tokio, el Rojo se impuso por 1-0 ante Vélez con grito de José Tiburcio Serrizuela para adquirir su 14° estrella internacional.

Hace exactamente un cuarto de siglo, Vélez e Independiente se veían las caras para coronar al mejor de América. El Fortín, campeón de la Copa Libertadores 94, se medía ante el Rojo, vencedor de la Supercopa del mismo año. El encuentro, pautado originalmente para Kobe, debió ser trasladado a Tokio debido a un terremoto que afecto la sede.

El equipo seleccionado por Carlos Bianchi estaba conformado por: José Luis Chilavert; Flavio Zandoná, Roberto Trotta, Víctor Sotomayor, Raúl Cardozo; José Basualdo, Claudio Husaín, Marcelo Herrera, Cristian Bassedas; Omar Asad y José Flores

Por su lado, Miguel Ángel Brindisi determinó que quienes representen a los de Avellaneda sean: Luis Islas; Juan Carlos Ramírez, Claudio Arzeno, José Serrizuela, Guillermo Ríos; Diego Cagna, Alfredo Cascini, Jorge Burruchaga; Daniel Garnero; Albiero Usuriaga y Sebastián Rambert.

El encuentro fue sumamente parejo y luchado. Ambos demostraron estar a la altura de la ocasión, buscando permanentemente a los hombres de ataque. Así se desarrollaría la primera mitad, marchando los equipos a vestuarios con el 0 como dominador en el marcador.

En la complementaria, el juego sostuvo la sintonía de la etapa inicial pero, con el pasar de los minutos, Independiente fue empujando a su rival. El ingreso de Gustavo López por Daniel Garnero le dio la frescura y profundidad buscada a los de Brindisi.

Así llegaría la única emoción de la jornada cuando, a los 24 minutos, un centro de López fue rechazado por la defensa Fortinera pero cayó en los pies de Ríos, quien jugó para Arzeno y éste colocó un centro rasante que definió Serrizuela, derrotando a Chilavert y estableciendo el 0-1.

Desde ese entonces hasta el final, Vélez se abalanzó a terreno ajeno y el Rojo se encargó de resistir cada uno de los envíos que le llovían. La más clara para los de Liniers quedaría en los pies del Turu Flores tras habilitación de Asad pero el remate del delantero saldría por encima del travesaño.

El tiempo transcurrió hasta llegar a su final y la Recopa viajó desde Tokio hasta Avellaneda. Así, de la mano de Brindisi, Independiente obtuvo el único trofeo que le faltaba hasta ese momento, llegando a su 14° estrella en el plano continental.

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