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A 34 AÑOS DEL RACING ALQUILADO

En la previa del Mundial de México 1986, en Mendoza Atlético Argentino decidió contratar a gran parte del equipo de Racing Club que había ascendido a la máxima división incluido a su cuerpo técnico. La Academia no tenía torneo por delante ya que una reestructuración delos torneos lo dejaba seis meses sin jugar y el equipo de Avellaneda no estaba en condiciones de solventar un plantel entero con pocos ingresos por la nula competencia.

Se ponía en juego un nuevo torneo de la Liga Mendocina con el aliciente que se clasificaban los cuatro mejores para un cuadrangular donde el ganador ocuparía la plaza en el primer Nacional B de la historia que finalmente quedó en manos del Deportivo Maipú.

Por cuestiones de tiempo varios jugadores no pudieron llegar a disputar la primera fecha y lo hicieron en la fecha siguiente. Ambos equipos comparten los mismos colores de camiseta y hasta el apodo de La Academia.

Su debut se dio un 7 de abril en la cancha de San Martín en el Este. Fue derrota por 2 a 1 y en total fueron diez encuentros. En la tercera igualó con Independiente Rivadavia (0-0). Su primer triunfo fue en la cuarta fecha con goleada como visitante al Deportivo Guaymallén por 5-1. Cayó como local en la siguiente con Deportivo Maipú por 3-2. Luego hilvanó cinco victorias consecutivas (Godoy Cruz, Huracán Las Heras, Atlético Palmira, Andes Talleres y Luján Sport Club). Llegó con chances de clasificación a la última fecha pero perdió con Gimnasia de visitante y terminó quinto en la tabla. Lo localía la trasladó al estadio Malvinas Argentinas.

Ricardo Dillon, ahora entrenador del Mushuc Runa de Ecuador, era una de las promesas de inferiores de Argentino que fue parte de ese plantel. “La relación que tuvimos con los jugadores fue muy buena. Hay que ser honestos en esto, nosotros empezamos a ser tenidos en cuenta porque hubo una cantidad de lesionados muy grandes. Por eso los chicos empezamos a jugar”, comentó el Cogote.

No cayó en el ambiente local que llegaran en demasía jugadores de afuera de la provincia. Por eso los partidos se jugaban como finales y la pierna fuerte era moneda corriente. “Nosotros notamos que cuando íbamos a jugar, nuestros rivales tenían una motivación extra. Era enfrentar a Racing. A veces la pierna iba fuerte y los árbitros miraban hacia el costado. Se hizo lo que se pudo”, dijo el entrenador que también pasó por Gimnasia, Independiente Rivadavia y Godoy Cruz en Mendoza.

“Tengo una amistad que mantengo hasta el día de hoy con Gustavo Costas. También está dirigiendo en otro país. Tengo contactos con Wirtz y Colombatti. Son gente que uno aprendió mucho y tiene un gran recuerdo. Siempre me preguntan si fue positivo o negativo. En ese momento fue necesario. A Argentino se le habían ido muchos jugadores. No tenía un gran plantel. Con eso pudo competir y nos quedamos ahí de entrar al cuadrangular. De todas maneras la experiencia fue buena. Después estuve seis meses entrenando con ellos en Villa Martelli, cobrando un sueldo y a fines de ese año me fui a Instituto”, resaltó.
Ese equipo fue dirigido por Rogelio Domínguez y contaba con Miguel Wirtz, Gustavo Costas, Néstor Fabbri, Miguel Colombatti, Jorge Geofrey, Enrique Olivera, Walter Fernández, Hugo Lamadrid, entre otros.

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