RACING: SE CUMPLE UN AÑO DEL TÍTULO DE LA SUPERLIGA

Foto: @RacingClub

Una gran década para la Academia acabó coronándose con el título de la Superliga en la temporada 2018/19. Hace exactamente un año, la escuadra de Avellaneda empataba 1 a 1 con Tigre en Victoria y, gracias al gol de un hijo pródigo en otra cancha, gritaba campeón en un certamen inolvidable bajo el mando de Eduardo Coudet.

Tuvo algunos tintes similares al título que había obtenido Diego Cocca allá por 2014. Aquella vez, un lustro atrás, se le daba a uno de los ídolos que volvía para dar la vuelta olímpica como Diego Milito. En esta oportunidad el turno era para Lisandro López que, más allá de ser héroe en Portugal y Francia, recalaba al club que lo vio nacer para darse el gran gusto de su carrera futbolística.

También el «Chacho» tuvo que afrontar algunos cuestionamientos tal como le había sucedido al último DT que salió campeón con Racing. Aquél primer tiempo ante San Lorenzo donde el equipo parecía desdibujarse en pleno mediodía y con un Cilindro colmado generaba los mismos ruidos que esa derrota ante Independiente seguida con un traspié frente a Lanús bajo el mando de Cocca.

Lo cierto es que, la notable diferencia entre el 2014 y el 2019, fue que este último ilusionó desde el vamos. Tal vez no en la primera fecha donde tenía ganado un partido ante Atlético Tucumán y quedó al borde del abismo en la última jugada. El Decano lo empató 2 a 2 y desnudó algunas desatenciones que fueron suplidas luego con una seguidilla de triunfos importantísimos. Victoria ante un Vélez de Gabriel Heinze que era el ´equipo sensación´ de ese momento, triunfo cómodo ante Patronato en Paraná, y un 2 a 0 favorable frente a Rosario Central que llegaba a Avellaneda como uno de los líderes del torneo.

La racha siguió con uno de esos partidos dignos de contar con «la suerte del campeón». En cancha de Lanús, con más agua que césped, la Academia salió con la frente en alto y se llevó los tres puntos al Cilindro gracias a un inolvidable 1 a 0. Luego se derrotó a Unión de Santa Fe por la mínima diferencia y, cinco días más tarde, a Argentinos Juniors en La Paternal por 2 a 0.

Si la ilusión estaba en niveles máximos, el 2 a 0 parcial sobre Boca en Avellaneda sin fracturas posicionaba los sueños en un lugar prácticamente inalcanzable. Pero la realidad le dio un cachetazo a los de Coudet que, en un cuarto de hora sintió el rigor del Xeneize y le arrebató un doloroso empate por 2 a 2. El dilema era claro… ¿podría recuperarse el plantel de esa situación?. Y la respuesta, una semana después, fue contundente.

Racing viajó a Tucumán para medirse con un San Martín que caminaba rumbo al descenso inevitable a pesar de que recién se jugaba la novena fecha del campeonato. Uno puntero, el otro sin victorias en la temporada, y, otra vez, en una ráfaga el Ciruja le propinó dos tantos para festejar por vez primera con un 2 a 1 que plagaba de fantasmas la ilusión teñida de celeste y blanco.

Recuperarse ante San Lorenzo era la premisa y así se dio el famoso primer tiempo nefasto que llenó de murmullos cada rincón del Cilindro. Sin embargo, en una complementaria contagiada por el esfuerzo y el amor a la camiseta, la Academia dio señales de vida para dar vuelta la página y volver a la victoria por 2 a 1.

Ese loable quiebre en el descanso ante el Ciclón le permitió a los del «Chacho» arrancar con otro sprint que le dio la chance de acabar en lo más alto a la hora del receso de verano. Un 1 a 0 ante Newell´s, una goleada por 3 a 0 contra Gimnasia La Plata en el Bosque, un 0 a 0 con Banfield para el olvido, un 3 a 1 ante Talleres en Córdoba, y por último la victoria ajusta ante San Martín de San Juan en casa.

Un nuevo dilema surgía en los corazones académicos y era saber si el 2019 le permitiría mantener el ritmo del semestre anterior. La ilusión continuó con un 3 a 1 en Mar del Plata, una victoria por igual resultado frente a Huracán en el Cilindro, y una derrota dolorosa contra River que también le puso algunas piedras en el camino. Ricardo Centurión, emblema dentro de la cancha, se peleó con el entrenador y terminó siendo desafectado del plantel a siete jornadas para el final.

Lejos de fracturarse por el aislamiento de «Ricky», el equipo dio muestras de unidad con un 3 a 0 indiscutible frente a Godoy Cruz de Mendoza en Avellaneda. Y si faltaba alguna muestra más a la unidad de los compañeros, el 23 de febrero de 2020 Racing derrotó como visitante a Independiente en un clásico inolvidable por 3 a 1 y con un gol agónico que se repetirá en las pantallas y en los recuerdos por los siglos de los siglos.

Con semejante campaña, el título tenía que estar a la vuelta de la esquina pero la historia de la Academia, signada por el sufrimiento, le puso detrás suyo a un Defensa y Justicia que le respiraba en la nuca y no aflojaba. Los de Coudet vencieron a Estudiantes de La Plata por 1 a 0, empataron agónicamente en Santa Fe con Colón, se recuperaron con un ajustado 1 a 0 frente a Belgrano y, en la mañana siguiente, Patronato derrotó inesperadamente al Halcón para dejar el campeonato prácticamente servido en manos del elenco de Avellaneda.

La tarde del domingo 31 de marzo, Racing viajó a Victoria en búsqueda de la misma para no depender de nadie. Ganaba 1 a 0 pero su rival, de todos modos, se acercaba con riesgo a la cueva de Gabriel Arias. De todos modos, en Florencio Varela, Augusto Lotti, surgido de la cantera celeste y blanca convertía un tanto y le daba el triunfo a Unión sobre Defensa y Justicia que, en el octavo minuto de descuento conseguiría el empate. Los del «Chacho» tampoco pudieron aguantar el triunfo y repartieron unidades con el Matador.

El 1 a 1 en el José Dellagiovanna así como también el mismo score en el «Tito» Tomaghello le permitió a la Academia desatar la locura en el norte del Gran Buenos Aires. Sin visitantes, su fanática gente se la ingenió de todos modos para acompañar al ómnibus con los campeones por las calles y la autopista hasta celebrar durante varias horas en el Obelisco porteño.

De la mano de Coudet, sin Centurión en los festejos, dejando atrás ese 2 a 2 con Boca, ese 1-2 en Tucumán, otra derrota ante River. Potenciando triunfos inolvidables y un plantel magistral, Racing celebró cinco años después de su última vuelta olímpica. Muy parecida a la del 2014. Pero esta vez sin Milito en cancha, y con el «Licha» como capitán.

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