ESTUDIANTES (RC) 1 – ATLANTA 0: EL REY DE ESTA SELVA

Foto: @EstudiantesRio4

Los Leones Celestes volvieron a demostrar que en este 2020 el sueño de trepar a Primera pasó de ser un deseo a un objetivo concreto. Invictos con dos empates de visitantes pero con dos triunfos vitales de local, los de Sergio Vázquez derrotaron el domingo por la noche al Bohemio por 1 a 0 y quedaron como líderes absolutos de la zona.

Es cierto que Atlanta jugó un partidazo y mereció llevarse algo de Córdoba a Villa Crespo. Pero el fútbol jamás entendió de merecimientos y Estudiantes de Río Cuarto, que hizo todo bien en los últimos años, festejó una victoria que lo posicionó mejor que nadie en un grupo donde todos se acostumbraron a respirarle en la nuca a los punteros.

La mala suerte del Bohemio pudo verse en cuestión de cinco minutos. Porque a los 13 del primer tiempo, Alan Pérez intentó mandar un centro que se fue cerrando y la redonda se estrelló contra el travesaño de la cueva defendida por Adrián Peralta. No obstante, cuando iban 18, el imparable Javier Ferreira tuvo su segunda chance frente a la retaguardia de Juan Rago y no falló. El paraguayo giró sobre su eje y sacó un bombazo que se tornó inatajable para el ex guardameta de Alvarado de Mar del Plata.

Con el 1 a 0 en el tanteador, el primer tiempo se convirtió en un partidazo. Peralta atoró muy bien a Walter Mazzantti que no pudo empatar el pleito pero, Atlanta, dispuso de una muy clara en la cual Luis López, frente al arco, remató muy bien aunque su tiro acabó dando en el parante izquierdo de Estudiantes de Río Cuarto. Así también no todas las llegadas fueron para la visita puesto a que a los 43 minutos, el ex Douglas Haig, Yair Arismendi, pateó algo mordido pero el esférico se fue besando el palo zurdo de Rago.

La complementaria volvió a comenzar con suerte para los cordobeses. Fabricio Pedrozo pisó el área grande a pura potencia y sacó un zurdazo que reventó el palo derecho de Peralta. Los de Vázquez se salvaban pero después comprendieron que lo mejor era jugar de contragolpe. Y así las más claras le pertenecieron a los Leones Celestes como dos oportunidades inmejorables que no logró concretar Ferreira y una vaselina a colocar de Álvaro Cuello que salió cerquísima del travesaño.

En una verdadera final, donde ambos dejaron la piel y el alma, Estudiantes de Río Cuarto ratificó que el sueño de subir a la Superliga está más vivo que nunca. Atlanta, que venía de dos triunfos al hilo e incluso de ahogarle una racha indomable a Ferro, perdió 1 a 0. Y si bien no se trajo nada de la Docta, comprendió que, de no ser por los palos, hoy el líder sería otro e incluso ellos aún tendrían tres puntos por disputarse tras aquél suspendido frente a Independiente Rivadavia.

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