ALL BOYS 1 – SAN MARTÍN DE TUCUMÁN 1: LAS MANOS DE PERÓN

Nadie sabe qué pasó, cómo sucedió, si hubo «robo» o no. Con la hinchada tocando a cada rato la marcha peronista tras el triunfo eleccionario de Alberto Fernández el pasado domingo, la totalidad de los espectadores del Albo se retiraron indignados tras el nefasto arbitraje de Diego Ceballos que incidió en el resultado, compensó, descompensó y terminó siendo protagonista en el 1 a 1 frente al Ciruja.

San Martín de Tucumán arrancó siendo mejor que All Boys porque a los 30 segundos, Luciano Pons estuvo muy cerca de aprovechar un regalo defensivo del dueño de casa pero careció de puntería. Los de José «Pepe» Romero respondieron rápidamente con un disparo venenoso de Marco Iacboellis que se fue cerca del palo izquierdo de Ignacio Arce. Sin embargo, lo que pintaba para ser un partidazo, terminó desvirtuándose rápidamente por un arbitraje ultra-polémico.

Al cuarto de hora, un cabezazo de Pons se desvió en Sebastián Martínez y acabó perdiéndose por línea de fondo. La visita reclamó penal pero el juez de línea no se movía del banderín del córner. Todo indicaba que Ceballos cobraría el tiro de esquina pero, tomándose su tiempo, optó por sancionar la pena máxima perjudicando al local y dejándolo con diez hombres por las desairadas protestas del zaguero que juraba que no había tocado el esférico con su mano.

«Lucho» Pons, el hombre que convirtió goles en todas las categorías, no perdonó desde los doce pasos y allí comenzó una historia de sospechas, compensaciones, descompensaciones y demás que trastornaron a propios y extraños. A los 34 del primer tiempo, Gonzalo Rodríguez tuvo una fuerte entrada en la mitad de cancha, y el árbitro le mostró la roja directa al atacante del conjunto de la Ciudadela. El encuentro, a esa altura, tenía un sólo amonestado y dos profesionales con cartulina colorada.

All Boys, con igualdad numérica, salió convencido al segundo capítulo y mostró más hambre de revancha. Atrás quería dejar la injusticia pero Facundo Parra remató apenas alto, Arce desvió con los pies un tiro de Jonatan Benedetti, y un bombazo de Sebastián Navarro no eran suficientes para igualar el pleito. Sin embargo, San Martín de Tucumán, siguió sin reaccionar y terminó replegándose tanto que la parda fue un hecho.

A los 22 minutos de la complementaria, en una jugada desprolija, donde los locales reclamaron un penal y la visita no supo qué hacer con la redonda, Facundo Cardozo comprendió que las acciones continuaban y sin ángulo mandó la pelota al fondo de la red para estampar el 1 a 1 definitivo en el Islas Malvinas de Floresta. Sin embargo, el show tenía más situaciones para destacar.

Lo pudo ganar el Albo pero Parra dejó colgada la redonda del techo del arco y, sobre el final, Alan Espeche dilapidó un mano a mano tremendo. El Ciruja también contó con su gran oportunidad porque el juez sancionó un nuevo penal para los de Favio Orsi – Sergio Gómez pero Joaquín Pucheta contuvo el zapatazo de Ramiro Costa.

All Boys, con gran hidalguía, supo rescatar un punto en su casa. San Martín de Tucumán se aferró a lo más alto llevándose un poroto para la Ciudadela tras el 1 a 1. Y lo lamentable de la tarde fue el arbitraje de Ceballos que cobró penales que tal vez no fueron, obvió otros que sí debía sancionar, expulsó protagonistas pero luego se guardó las tarjetas en otras situaciones. Lo que podía pasar en Floresta era tan incierto como lo que sucedió con «las manos de Perón».

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