COREA DEL NORTE – COREA DEL SUR: EL PARTIDO MÁS ESPERADO

Foto: Yonhap

El fútbol une, hermana, ayuda, acompaña. Basta recordar la Tregua de Navidad donde los soldados de Inglaterra y Alemania, en diciembre de 1914, cantaron villancicos juntos y hasta jugaron un partido de fútbol en plena trinchera que acabó en triunfo para los teutones desobedeciendo las órdenes de los altos jerarcas que querían que la Primera Guerra Mundial continúe. Y con historias como esas, el 15 de octubre de 2019 se redactará una nueva página gloriosa en el histórico libro de este deporte.

El calendario de eliminatorias rumbo a Qatar 2022 puso en el camino a dos países que rompieron relaciones hace mucho tiempo y que, a pesar de algunos intentos de reunificación, jamás llegaron a un acuerdo. Y si bien ya jugaron cotejos entre sí, el que se avecina será el primero de manera oficial en territorio septentrional entre Corea del Norte y Corea del Sur.

Justamente la Guerra de Corea, que tuvo lugar entre 1950 y 1953 dejando un durísimo saldo de tres millones de personas muertas, dividió sendos países a través del famoso paralelo 38. Desde ese entonces, la parte austral estrechó vínculos con Estados Unidos mientras que la restante mantuvo nexos con la Unión Soviética y continuó con sus posturas una vez que el imperio comunista se derrumbó a principios de la década del noventa.

Lejos de creer que será un camino hacia la paz, el líder norcoreano Kim Jong Un aceptó que se dispute el encuentro en Pyongyang marcando un hito en la historia. Allí flameará la bandera surcoreana y también sonará el himno a pesar que el regimen local jamás ha aceptado a sus rivales de turno como un país. Eso sí, el gran paso hacia adelante tendrá sus restricciones tal como afirmó «The Korea Times».

Partiendo de la base que semejante encuentro de eliminatorias querrá ser observado por el mundo entero, los locales dispusieron que el cotejo no será televisado. Buscando una salida a esta decisión, todavía no hubo acuerdo alguno pero la postura de Kim Jong Un ha sido firme y, en caso de aceptar cámaras, serán solamente las correspondientes a su país. Sin embargo, las peticiones no quedaron solamente en el tema de derechos de imagen.

La visita, radicada en Seúl, no podrá viajar desde su país hasta Pyongyang ya que ha sido prohibido por el régimen comunista. De esta manera, no aceptarán el ingreso de buses ni aviones, viéndose obligados a viajar 1760 kilómetros, haciendo una escala en China, en lugar de los 195 que separaban una capital de otra. Además, el dueño de casa exigió que presenten un listado con los jugadores y el cuerpo técnico para habilitarles el ingreso al territorio superior al paralelo 38 pero aclaró que no aceptará particulares ni periodistas pertenecientes al sector austral.

Varias décadas de conflictos, intentos de reunificación que los llevaron a jugar dos amistosos en octubre de 1990 con una victoria por bando en la ciudad principal de cada país, y hasta un Mundial Sub 20 que jugaron juntos sendos territorios incluyendo un triunfo por 1 a 0 frente a la Argentina de Reinaldo Carlos Merlo, hay bastantes capítulos de una historia de peleas que parece no tener fin a pesar que el fútbol consiguió algo que hace años atrás parecía imposible.

Corea del Sur jugará en Pyongyang ante Corea del Norte por eliminatorias masculinas para el Mundial de Qatar 2022 (las mujeres ya lo habían hecho en 2017). Serán 90 minutos aunque todos sabemos que este deporte es mucho más que ello. En juego pondrán mucho más que tres puntos. Estará en disputa el honor, sus ideales, pero también, sin dudas, el sueño de ponerle fin a las guerras en un globo terráqueo que infinidad de veces ha logrado un rato de paz cuando la pelota rueda en el verde césped. Aunque sea, durante una hora y media.

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