VÉLEZ 2 – INDEPENDIENTE 0: ¡FELIZ DOMÍNGUEZ PARA LA JUVENTUD!

Un partidazo de Nicolás Domínguez con apenas 21 años, un tanto de Maximiliano Romero cuyo documento acusa 20, y un verdadero golazo de Thiago Almada con 18 primaveras le dieron un aire de frescura extrema a este Fortín rejuvenecido que venció con justicia por 2 a 0 al Rojo en el José Amalfitani y se acercó a los puestos de vanguardia en esta Superliga tan irregular como interesante.

Mereció Vélez y se quedó con los tres puntos en Liniers. Sin rajaduras en sus plantos y mostrando una firmeza para imitar en sus buenas intenciones, los hombres de Gabiel Heinze dejaron en claro que darán pelea hasta las últimas consecuencias en pos de alcanzar el título de Primera División. Independiente, con más dudas que certezas y un Sebastián Beccacece cuestionado por doquier, volvió a tropezar con falencias que le valieron irse para Avellaneda con las manos vacías.

No pasaba mucho en el Amalfitani pero el dueño de casa manejaba mejor los hilos del cotejo. Antes de la media hora, los del «Gringo» se pusieron en ventaja gracias a una notable acción colectiva que derivó en una asistencia de Lucas Janson para Lucas Robertone. El juvenil mediocampista de las inferiroes sacudió contra la cueva del uruguayo Martín Campaña, la redonda rebotó en Alan Franco, y Romero capturó la caprichosa para empujarla con todo el arco a su merced.

Es cierto que Independiente tuvo dos chances para empatarlo pero solamente fue ese par de situaciones lo único que generó en la contienda. En el capítulo inicial, el tucumano Sebastián Palacios sacó un disparo que se perdió cerca del palo derecho de Lucas Hoyos, mientras que promediando la segunda parte, Pablo Pérez perdió un doble mano a mano frente al ex guardameta de Instituto de Córdoba. Vélez logró salir del asedio visitante y liquidó el asunto con muchísima clase.

Cuando al Rojo se le agotaron las ideas, se agrandó la escuadra de Heinze. Que por derecha con Agustín Bouzat y Robertone, que por izquierda con Almada que a los 30 minutos de la etapa final se fue cerrando con pelota dominada, encontró el hueco, y colgó el esférico del ángulo más lejano de Campaña para poner cifras definitivas a favor de un plantel que acabó jugando como un ballet e ilusionando a propios y extraños.

Independiente, carente de fútbol y de intenciones para ganarlo, dejó una nueva cuota pendiente del ciclo Beccacece que no seduce a sus hinchas. Vélez, con el 2 a 0, demostró que tiene un montón de pibes con hambre de gloria y excelente fútbol como para dar pelea arriba. Sin dudas, fue un ¡Feliz Domínguez para la Juventud!

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