ROSARIO CENTRAL 1 – RACING 1: LOS PALOS LE HICIERON LA «GAMBA» AL CAMPEÓN

Foto: @RacingClub

Se salvó la Academia que se llevó un punto de Arroyito en un 1 a 1 tan mentiroso como real. El Canalla hizo méritos para cortar su seguidilla de empates pero tuvo tres tiros en los palos, Gabriel Arias le ahogó otra cantidad de goles prácticamente hechos, y encima el poste de su propio arco le jugó una mala pasada a su arquero para darle el empate a los dirigidos por Eduardo Coudet en un centro de Lisandro López que cerrándose y acabó inflando las redes.

Rosario Central no podrá explicar jamás porqué no ganó en el Gigante. Tuvo las ideas, las buenas intenciones, y marcó una diferencia abismal en las estadísticas con 22 remates al arco contra cinco del último campeón. Sin embargo, Racing, históricamente desafortunado contó con una cuota de suerte que le permitió llevarse un poroto de oro rumbo a Avellaneda que le cortó la racha de tres victorias consecutivas pero le valieron para continuar con un invicto de cinco juegos.

Merecidamente el equipo de Diego Cocca se puso en ventaja antes del cuarto de hora cuando Nahuel Molina mandó un centro desde la derecha y el ex Huracán, Lucas Gamba, sacudió con un remate seco que se tornó inatajable para Arias. Los del «Chacho» Coudet ni siquiera habían insinuado algo de peligro en el área contraria pero se encontraron rápidamente con el fortuito empate. El «Licha» López quiso enviar un centro, la comba hizo lo suyo, Jeremías Ledesma calculó mal y la caprichosa dio en el parante para darle el efecto final e ingresar dentro de la cueva local.

Con el 1 a 1 en el marcador, el Canalla jugó un partidazo pero no logró torcer la historia. Ni bien movieron del medio, pudieron ponerse arriba nuevamente pero el zapatazo de Joaquín Pereyra se fue cerca del palo derecho de Arias. En ese mismo lugar pasó el bombazo de Ciro Rius, antes de irse al descanso, y que le sacó astillas al vértice en lo que sería una premonición de lo que ocurriría en la complementaria.

El segundo tiempo, sacando un tiro libre del ingresado Matías Rojas que dio en el travesaño, Racing no tuvo más remedio que defenderse. Rosario Central salió como una tromba en búsqueda de la victoria y no tuvo manera de explicar los motivos por los cuales debió repartir unidades con su rival de turno. Arias descolgó un gran cabezazo de Diego Novaretti. Rápidamente Gamba, con su cráneo, vio con la pelota daba en el caño izquierdo de la visita.

La redonda se hacía la enemiga del dueño de casa. Ciro Rius le colocó un centro perfecto a Matías Caruzzo que también probó con su testa y el larguero le dijo que no. Pero los vértices aún tenían mucho por hacer en favor de la Academia. Leonardo Sigali le sacó en la línea un remate de gol a Claudio Riaño y, enseguida, el ex Unión, Diego Zabala reventó el parante derecho con un disparo en movimiento desde el punto penal.

Los de Cocca no aminoraron la marcha. Jorge Baliño adicionó bastante como para ponerle pimianta a la tardenoche en Arroyito y, en el octavo minuto de descuento, Arias tuvo una respuesta fenomenal al arrojarse hacia su izquierda para amortiguar un zapatazo de Leonardo Gil que buscaba colarse en la ratonera. En el rebote, Gamba pudo darle el triunfo al dueño de casa pero su remate fue al cuerpo del arquero y así, con muchísimo sufrimiento, los del «Chacho» supieron que si no entró esa ya el empate era un hecho en Santa Fe.

Rosario Central, invicto en la temporada, mereció más como ante Patronato pero debió confomarse con su sexta igualdad al hilo. Este 1 a 1 será recordado por mucho tiempo en ambos lados. Porque la suerte, que no suele acompañar a Racing, esta vez le hizo la «Gamba» con la gran actuación de su arquero pero también con los palos en el Gigante de Arroyito.

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