EL DÍA QUE MARADONA ENTRENÓ EN COMUNICACIONES

Foto: Toma de video de Ascenso Noventoso

El estadio Alfredo Ramos del Club Comunicaciones se dio el gusto de recibir a Diego Armando Maradona un 6 de septiembre de 1993, justo un día después de la famosa pelea televisiva entre Carlos Bilardo, José Sanfilippo y Sergio Goycochea en el programa «Tiempo Nuevo» conducido por Bernardo Neustadt. (NdeR: Goyco venía de sufrir los cinco goles con Colombia y el «Nene» le dio duro y quedó como un día histórico por la frase «Pibe, te comiste todos los amagues).

El Diego no tenía contrato con ninguna institución. San Lorenzo y Argentinos Juniors eran los clubes que sonaban para tenerlo en sus filas y el ídolo aprovechaba cada momento para entrenar y estar bien físicamente. «En Comu íbamos a jugar un amistoso contra Chacarita. Lemme (Miguel Ángel), que era el técnico de Chaca, lo invitó a hacer un poco de fútbol a Maradona. El técnico me llamó para que vaya a la cancha principal, paso por el portón negro y el utilero me pregunta: «¿Viste quién vino?». Yo le contesto: «¿Quién?». Él me retruca: «Diego Maradona». Y yo no le creí. Cuando me meto en la cancha veo una cámara y a Moltoni (Enrique), que era periodista de Nuevediario. Mientras voy metiéndome para los vestuarios, sale Diego del viejo vestuario de los árbitros. Campera de lluvia, calza sin pantalón, zoquetes y puma desatados. No sabés el abrazo que le di. Justo entramos al mismo tiempo», cuenta el ex jugador y actual Coordinador de Fútbol del Cartero, Horacio Carballo.

Su presencia iluminó al barrio de Agronomía y llenó de curiosos el estadio Alfredo Ramos. «Al principio no había nadie pero después aparecieron 200 personas en el club», cuenta el ex volante central y recuerda: «En un lateral cerca de los bancos de suplentes y nosotros atacando para la vía, se me acerca para mi lado y yo casi que ni lo tocaba. Diego me mira y me dice: -Dale fiera, meteme que nos sirve a los dos-. Fue una locura».

Con el «Diez», las anécdotas nunca terminan en lo obvio y el final de aquel entrenamiento culminó con una llamada teléfonica inolvidable recordada por Carballo: «Terminó el amistoso, se puso a patear tiros libres en el arco que da a los vestuarios y con un movicom atiende. Lo llamaron de la producción del programa de Neustadt y él, bien a lo Maradona, le contestó: «Decile que se vaya bien a la concha de su madre que ayer llamé setenta veces para darle al botón ese de Sanfilippo (NdeR: por los dichos contra Goyco). Cuando terminó el entrenamiento, se subió a un BMW verde para dos personas que era de Claudia y salió «cagando» por Avenida San Martín. A los cuatro o cinco días firma con Newells».

Horacio Carballo, en sus tiempos de Comunicaciones. (Foto: Prensa Comu)

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