DEFENSA 0 – ARSENAL 3: LICOR DE HUEVO

El Viaducto fue una delicia en Florencio Varela. Después de pasar el mal trago durante un año de largo Nacional B, el elenco de Sarandí tomó envión, logró el ascenso, y quedó como único líder de la Superliga Argentina de Fútbol tras golear por 3 a 0 al Halcón en el mismísimo Norberto «Tito» Tomaghello cuyo césped digno de ser considerado un paño de billar le sirvió para el dulce trato de pelota al que apeló el equipo de Sergio Rondina.

Ganó Arsenal y fue justicia porque Defensa se equivocó mucho en la última línea. La visita aprovechó esos errores pero también supo como tratar el esférico, abrir la cancha, buscar diversos caminos y hallar las falencias de su contrincante que dependió en ofensiva de lo poco que pudo ingeniar el «Uvita», Nicolás Fernández.

Los del «Huevo» Rondina pegaron rápido. A los 10 minutos, Nicolás Giménez metió un perfecto pase en profundidad para la corrida de Lautaro Parisi. El «Torito» picó más rápido que su marca, se filtró dentro del área y definió sutilmente ante la estéril salida de Ezequiel Unsain que nada pudo hacer para evitar la caída de su valla. Sin embargo, el festejo para los de Sarandí estuvo cerca de convertirse en un mazazo cuando, sesenta segundos más tarde, Fernández de palomita buscó el empate y fueron los pies de Franco Sbuttoni quienes se lo negaron.

Pasado el cuarto de hora, Arsenal volvió a llegar con peligro a través de un bombazo de Fernando Torrent que, el ex guardameta de Newell´s, mandó con sus yemas por encima del travesaño para que la pelota se fuese al tiro de esquina. Defensa y Justicia no encontraba los caminos y mostraba falencias en varias de sus líneas que, más temprano que tarde iban a darle un nuevo festejo a los recientemente ascendidos a la Superliga Argentina de Fútbol.

A los 36 del primer tiempo, Gonzalo Piovi perdió una pelota en el círculo central o, mejor dicho, Gastón Álvarez Suárez se la hurtó sin mucho esfuerzo. El atacante del Viaducto corrió con el esférico dominado, aprovechó que el retroceso de los defensores locales fue realmente malo, y así encontró un hueco para fusilar a Unsain. La caprichosa dio en el travesaño, picó adentro, y así los de Rondina desataron un nuevo festejo en el «Tito» Tomaghello.

Una muestra del potencia de Arsenal en ofensiva se vio claramente cuando iban 43 del capítulo inicial. Un contragolpe ejecutado a la perfección pasó por los pies de Parisi y Ezequiel Rescaldani. Los dos delanteros estaban volcados sobre la parte derecha del campo de juego por lo cual también arrastraron sus marcas. El ex Ferro de General Pico tocó para quien tuvo un paso por vélez Sarsfield, Patronato y el Málaga de España. Y el atacante cordobés descargó sutilmente para la entrada en soledad de Giménez que dejó en el camino a Unsain fuera del área grande, se frenó, intentó definir a colocar y la bocha se estrelló contra el palo izquierdo de la cueva de Defensa y Justicia.

Si el 2 a 0 sabía a poco, la frutilla del postre anulada al minuto de la complementaria le dio otro sabor a ese resultado. Esta vez fue Giménez quien hizo todo bien, se deshizo de rivales en un par de baldosas, y tocó para Parisi quien anotó nuevamente pero estaba todo invalidado porque Fernando Espinoza comprendió que quien definía estaba en posición adelantada. El «Torito» volvió a participar en la jugada siguiente con un desborde magistral y una asistencia para Rescaldani quien sacudió con ganas de ubicarla contra el parante más lejano y la caprichosa se fue a milímetros del poste izquierdo.

El Halcón apenas volvió a avisar a los 22 de la complementaria con una chance que Maximiliano Gagliardo le contuvo a «Uvita» Fernández. Ante tanta pasividad, y con un oponente iluminado en la tarde de Florencio Varela, fueron los del Viaducto quienes decidieron bajarle la cortina a la contienda y decoraron la goleada con una apilada magistral de Álvarez Suárez que dejó solo frente al arco al estadounidense, Joel Soñora, quien sólo tuvo que darle potencia al remate para estampar cifras definitivas en el «Tito» Tomaghello.

Defensa y Justicia, el equipo que supo pelearle el título a Racing la temporada pasada, tuvo un arranque para el olvido al igual que el campeón. Los hombres de Mariano Soso perdieron los tres que jugaron y, en el Día del Niño, tampoco tuvieron un regalo. Eso sí, Arsenal les hizo precio con un 3 a 0 indiscutible que los depositó en lo más alto de la tabla de posiciones en soledad. Y en Sarandí, semejante regreso a la elite del fútbol argentino, y con tantas delicias sobre la verde gramilla, deben festejarse con un buen Licor de Huevo.

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